20 junio 2008

DIA MUNDIAL DEL REFUGIADO....

Futuro incierto
En su mayoría, los somalíes pretenden quedarse en Yemén y buscar trabajo, mientras los etíopes intentan la entrada en Arabia Saudí. Muchos son deportados y vuelven a intentarlo cada año. Todos son conscientes de los riesgos, pero nadie quiere otra cosa, como relata una mujer somalí. "Me encontré con mucha gente en Bossaso que esperaba para embarcar para Yemen. No quieren regresar a Mogadiscio. Prefieren morir en el mar antes que volver a la guerra".
MSF - 2008-06-18

Condiciones precarias
Las patologías son las mismas que las identificadas en la playa, entre ellos el duelo traumático por haber perdido a seres queridos. Son habituales las reacciones de estrés agudo, la desesperanza y la pérdida de control, mientras sobreviven en condiciones muy precarias.
MSF - 2008-06-18

Centro de acogida
Las emergencias se atienden en el Centro de Acogida de Ahwar, abierto por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Las condiciones generales del lugar en materia de abrigo y alimento deben mejorarse.
MSF - 2008-06-18

No acaba el peligroso viaje
La mayoría de los que emprenden el peligroso viaje tienen entre 20 y 30 años. Yemen suele acoger sin problemas a los recién llegados, en especial a los somalíes, a los que reconoce como refugiados. Sin embargo, los etíopes se consideran ilegales. Por eso, temiendo ser arrestados, todavía exhaustos, muchos de ellos emprenden la marcha nada más pisar la costa.
MSF - 2008-06-18

Sin piedad
Las palizas de los traficantes son tan brutales que más de la mitad de las curas son para tratar heridas de golpes. Las armas más habituales son palos, tubos, hebillas de cinturón o culatas de rifles. Algunos incluso sufren navajazos. "Los traficantes no tienen piedad ni siquiera si te estás muriendo delante de sus propios ojos", afirma un etíope.
MSF - 2008-06-18

Trágico final
Muchos de ellos no sobreviven. Un grupo de somalíes contó que su barca de unos ocho metros, había zarpado con 148 pasajeros y volcó cuando se negaron a saltar. Sólo 49 llegaron a la costa. A lo largo de cinco kilómetros de costa, aparecieron hasta 56 cadáveres.
MSF - 2008-06-18

La muerte acecha
Cerca de la mitad de los barcos para lejos de la costa y obligan a los pasajeros a arrojarse al agua y nadar hasta la orilla en plena noche y sin fuerzas. Cuando llegan a la costa, un gran número está deshidratado y hambriento. Pero no todos tienen esa suerte. "Seis niños murieron porque no teníamos comida ni agua. Les tiraron al mar". Es el testimonio de una muchacha somalí al llegar a Yemen.
MSF - 2008-06-18

Pateras de los traficantes
Las pateras no salen de la misma Bossaso, sino de algunos puntos de la costa a unas dos o tres horas de camino de la ciudad. Las mafias del Golfo de Adén son conocidas por su brutalidad: los abusos son moneda común. Barcas como ésta (abandonada en la costa yemení) cargan con entre 90 y 150 personas en un espacio para no más de 30. Sin agua ni comida, el viaje, de 300 kilómetros, puede durar 72 horas.
MSF - 2008-06-18

Bossaso, punto de partida
Cerca de 300.000 personas viven actualmente en muy duras condiciones en asentamientos de desplazados esparcidos por Bossaso. Esta ciudad portuaria en Putland es el punto de partida a Yemen. El viaje hasta Bossaso desde el resto de Somalia o desde la vecina Etiopía es largo y peligroso, jalonado por innumerables controles de carreteras, abusos, robos, asaltos e incluso asesinatos.
MSF - 2008-06-18

Obligados a dejar sus hogares
La situación en Somalia es la peor en 15 años de conflicto. El recrudecimiento de la violencia es devastador y se ha alcanzado la cifra del millón de desplazados en todo el país. En Etiopía, la crisis alimentaria y el conflicto de Ogadén obligan a miles de personas a abandonar sus hogares. "No tenemos dignidad. Cuando vemos a los militares, temblamos de miedo", relata una mujer etíope.
MSF - 2008-06-18

Situación dramática
Los movimientos de población cuentan con una larga historia, desde la tradicional trashumancia y el pastoralismo, a la emigración de mano de obra barata a los Estados del Golfo. Ahora, la inestabilidad política, los conflictos armados y las privaciones económicas llevan a la población a cruzar el estrecho de Adén en pateras. El año pasado lo hicieron más de 50.000 personas.
MSF - 2008-06-18



El cuerno de África
Debido a su situación geográfica, cercano al Cuerno de África y a los acaudalados Estados del Golfo Pérsico, Yemen es tradicionalmente país de destino y tránsito para los refugiados y emigrantes. Todos los años, miles de personas arriesgan sus vidas para cruzar el estrecho en pateras que salen desde suelo somalí.
MSF - 2008-06-18


Yemen es destino y tránsito para miles de personas que huyen de la extrema pobreza y la violencia de Somalia y Etiopía. El informe de Médicos Sin Fronteras 'Sin otra opción' documenta esta dramática realidad.

37 millones de tragedias
Aumenta el número de refugiados y desplazados en el mundo a causa de la guerra y la extrema pobreza.- Irak y Afganistán son los principales escenarios de huida, pero los dramas de Darfur y Somalia añaden más dolor al continente olvidado
F. NAVARRO / J. SALVATIERRA - Madrid - 20/06/2008

"Oímos que llamaban a la puerta en plena noche. Tuvimos miedo porque no era una hora normal para que alguien viniera a casa. Nos metimos en un cuarto y mi padre fue a abrir. Unos hombres armados le cogieron y golpearon. Le metieron en un coche y se lo llevaron. A la mañana siguiente encontramos el cuerpo sin vida de mi padre en el barrio. En estos días hay muchos cadáveres de jóvenes por las calles de Mogadiscio. Allí ya no estábamos a salvo y nos marcharnos. Mogadiscio es la ciudad de los muertos."
Es el testimonio de una mujer somalí, recogido recientemente por miembros de Médicos Sin Fronteras cuando la joven de 17 años llegó acompañada de su hermano y hermana a la costa de Yemen. Los tres huían del infierno de la guerra en Somalia. Los tres llegaron exhaustos tras cruzar el estrecho de Adén en una patera, sin comida ni agua, oprimidos por la violencia extrema y el abuso de los traficantes y con el signo del tormento en su mirada.
La historia de cualquiera de ellos no dista mucho hoy de la historia de más de 37 millones de personas en todo el mundo.

Son cifras alarmantes, y así lo señala el último informe del Alto Comisionado para los Refugiados de Naciones Unidas (ACNUR). Por segundo año consecutivo, el número de refugiados y desplazados internos ha aumentado hasta alcanzar la cifra récord de 37,4 millones de personas. De 9,9 millones de refugiados se ha pasado a 11,4 en el último año, y de 24,4 millones de desplazados se ha llegado a 26 millones.

El estudio Tendencias Globales (Global Trends en inglés), elaborado por ACNUR, recoge que casi la mitad de los refugiados mundiales proceden de Irak y Afganistán, escenarios de combates de la guerra contra el terrorismo emprendida por EE UU tras los atentados del 11-S. "En Siria y Jordania hay cerca de dos millones de refugiados iraquíes que viven en condiciones horribles. Está todo colapsado y no hay forma de dar el apoyo que se necesita", apunta María Jesús Vega, portavoz en España de ACNUR. Mientras tanto, en las mismas condiciones, han salido de Afganistán hacia países vecinos más tres millones de personas.

Con diferencia, los conflictos armados siguen siendo la principal causa que lleva a decenas de miles de personas en todo el mundo a abandonar sus hogares, aunque el cambio climático y la falta de alimentos empiezan a ser las raíces de muchos movimientos migratorios.

África no existe
De todo eso sabe demasiado la población de África. Durante décadas la guerra ha devorado un continente que no conoce la paz. Tampoco la verdadera atención de Occidente. Como escribía el periodista Ryszard Kapusckinski en el prólogo de su libro Ébano, decimos África por comodidad y convección reduccionista cuando en realidad, salvo por el nombre geográfico, África no existe.

En el mismo corazón de ese continente olvidado se dan los peores desastres humanitarios del mundo. Tal vez el más trágico desde hace años ocurre en Darfur (ver vídeo), la región de Sudán limítrofe con Chad, la República Centroafricana y Libia. La competencia brutal por los escasos recursos de la zona, especialmente agua dulce, ha derivado en unos complejos conflictos étnicos entre grupos rebeldes y el Gobierno que desangran a una población civil indefensa y han llegado a ser considerados genocidios por la ONU. "No se trata de una guerra religiosa, sino de una guerra por los recursos. La gente huye de la violencia que deja pueblos quemados o abusos de todo tipo. Van hacia la frontera con Chad, donde hay más de 245.000 desplazados", afirma Vega.
Pero en los últimos meses la desesperación sacude con más fuerza si cabe a Somalia, un país ingobernable, pasto de los señores de la guerra. El cuerno de África se ha convertido para la ONU en una crisis humanitaria de máxima urgencia al ser la peor catástrofe del continente con un millón de refugiados. Ante la desesperación, la mayoría marchan como pueden hacia Kenia aunque muchos deciden cruzar el mar en patera con destino a Yemen (ver fotogalería).

"La situación es catastrófica. Llevan unos 15 años con guerra de guerrillas y matanzas a diario. No se puede acceder a determinadas zonas con una situación de inseguridad que es realmente frustrante", asegura la portavoz de ACNUR, que añade: "Desespera ver que hay personas que se aprovechan y están alquilando las sombras de los árboles para dar cobijo a gente que se muere y no tiene nada".

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