09 junio 2009

EL ESCRIBIENTE DE OBAMA..

POR RAFAEL A. AGUILAR
CÓRDOBA. Cualquiera confunde el Califato con la Inquisición si está garabateando unos folios en una cafetería. Jon Fvareau, el jefe del equipo de redactores de discursos (o «speechwritwers») del presidente de EE.UU., Barack Obama, escribe el primer borrador de las intervenciones públicas de su jefe en un Starbucks cercano a la Casa Blanca después de haber estado varias semanas documentándose sobre el asunto en cuestión.

Lo contaba hace unos meses el diario británico «The Guardian» en un reportaje, publicado con ocasión de la toma de posesión del dignatario norteamericano, el pasado enero. «El presidente y Fvareau se reúnen para hacer los discursos cuatro o cinco veces, después de un largo encuentro inicial con el presidente en el que él le da su idea del discurso y éste toma notas en su ordenador».
El periódico londinense añadía que la siguiente fase de la elaboración de las intervenciones consiste en que «el jefe de los redactores se marcha y pasa semanas pensando: su equipo entrevista a historiadores, a especialistas...» Hasta que Fvareau reúne toda la información y busca la inspiración en una terraza de Washington en la que sirvan café bien caliente.
La diosa Clío
El día que Favs, como lo conocen sus compañeros y sus amigos, le dio forma al mensaje que el presidente iba a dirigir al mundo musulmán en El Cairo no tenía a las musas de su parte. Al menos no a la diosa Clío. El despiste que le llevó -a él o al alguno de sus dos colaboradores- a introducir en el guión de la alocución una referencia «a la tolerancia del Islam durante la Inquisición», y no durante el Califato, ha levantado más polvareda que la que se podía prever. Raro error en él, un joven brillante a quien, entre otras frases de Obama, se le atribuye el «Yes, we can».

Porque Jon Fvareau no es de la clase de personas que dejan pasar una errata o un gazapo en un escrito que salga de su puño y letra. Su trayectoria de excelencia le avala. No en vano se ha convertido en el redactor jefe de los «speechwriters» de la Casa Blanca con sólo 27 años, de tal modo que es la segunda persona de menos edad que ocupa ese puesto en la historia de Norteamérica. Nacido en Massachusetts pero de origen franco-canadiense, Favs se licenció en 2003 en el College of the Holly Cross del citado estado y enseguida comenzó a trabajar para John Kerry, entonces candidato demócrata a la Presidencia.

Fichaje estrella
Una vez que George W. Bush revalidó su mandato y Kerry fue derrotado, el director de Comunicación de Obama, Robert Gibbs, le fichó por sus dotes para la escritura. El actual presidente era en esos años senador por Illinois y pronto congenió con Favs, que ha sido el autor de la gran mayoría de sus discursos en los cuatro últimos años. Él mismo reconoce en una entrevista que publicó hace unos meses «The New York Times» que tiene por costumbre redactar los guiones hasta bien entrada la madrugada. «No recuerdo que haya dormido nunca más de seis horas», afirmó quien, tras la elección de Obama, pasó al «staff» de la Casa Blanca. Para su trabajo cuenta con dos estrechos colaboradores, Adam Frankel y Ben Rhodes. Ninguno de ellos supera los treinta años. Demasiado jóvenes para distinguir el Califato de la Inquisición.

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