04 noviembre 2012

OBAMA CON CLINTON EN NEW HAMPSHIRE: "NO ME RENDIRÉ"


ReutersReuters
  • El presidente menciona su gestión de 'Sandy' al principio del discurso
  • Habla menos de economía y más sobre mujeres, educación y sanidad
  • ¿Marcarán la diferencia los votos electorales de New Hampshire?
Eduardo Suárez (Enviado especial) | Concord (New Hampshire)
Actualizado domingo 04/11/2012 18:33 horas
 
Barack Obama y Bill Clinton unieon fuerzas en New Hampshire a tan sólo tres días de la jornada electoral. Volaron juntos en el avión presidencial y enardecieron luego a unos 14.000 seguidores demócratas que habían llegado a pesar de la helada y del madrugón. "Hemos llegado muy lejos como para volver atrás ahora", dijo Obama. "Hace cuatro años pasé mucho tiempo aquí en New Hampshire y vosotros me conocéis bien. Estas elecciones no tienen que ver sólo con propuestas concretas sino con la confianza. Vosotros sabéis en qué creo y sabéis que lucharé por vosotros y por vuestras familias. Yo no me rendiré y espero que vosotros tampoco".
 
El presidente mencionó su gestión del huracán 'Sandy' al principio de su discurso. No sólo para elogiar los esfuerzos de los servicios de emergencia sino para recordarle a los ciudadanos un detalle que le ha dado un ligero empujón en los sondeos. Aquí Obama habló menos sobre economía que en otros estados y más sobre mujeres, educación y sanidad. Pero sí se refirió al rescate de la industria del automóvil y presentó las propuestas de su adversario Mitt Romney como un remedo de las de George W. Bush. "Él es muy buen vendedor y lleva meses intentando fingir que son propuestas nuevas. Pero todos sabemos que Romney no es el candidato del cambio", proclamó un Obama con jersey de punto y cazadora azul.
 
Antes del presidente habló Bill Clinton, que recordó que lleva meses haciendo campaña por el presidente y dijo con sorna que a Romney deberían nombrarlo "contorsionista en jefe en el Circo del Sol". El ex presidente mencionó en dos ocasiones a su esposa y su discurso fue mucho más jocoso que el de Obama. Y enumeró cuatro razones para votar el martes por Obama: que ha sido un buen comandante en jefe, que tiene una buena filosofía, que hizo lo correcto en los peores momentos y que no le tiembla el pulso al decidir. "Tenemos que trabajar juntos porque estamos en esto todos juntos. Mejor eso que abandonar a cada uno a su suerte".
 
A los líderes demócratas les esperaban en Concord miles de incondicionales. Algunos llevaban haciendo cola desde las seis de la mañana. Otros llegaban en sillas de ruedas de tacatás. La campaña había llevado a muchos en autobuses desde ciudades vecinas de New Hampshire o Massachusetts. Querían hacer una demostración de fuerza en un estado cuyos cuatro votos electorales podrían decidir el nombre del próximo inquilino de la Casa Blanca.
 
Clinton ha participado este otoño en decenas de actos de campaña. Pero no había coincidido con Obama desde su legendario abrazo en la penúltima jornada de la convención demócrata de Charlotte. Entonces el discurso de Clinton rescató a su sucesor del marasmo de una campaña marcada por el desencanto de su electorado. Ahora el entorno de Obama aspira a utilizar el carisma del ex presidente para apuntalar la mínima ventaja que lleva en las encuestas sobre su rival. La encuesta publicada este domingo por la NBC y el diario 'Wall Street Journal' sitúa al presidente un punto por delante de su rival republicano. Pero los sondeos en estados decisivos como Pensilvania, Florida o Wisconsin introducen interrogantes sobre el resultado electoral. La impresión aquí es que el huracán 'Sandy' ha otorgado un impulso a Obama. Pero la carrera está tan justa que cualquier detalle la puede desnivelar.

Seducir a los electores

A tan sólo tres días de las elecciones, el entorno de Obama está inmerso en un esfuerzo frenético por llevar a sus seguidores a votar. Así lo explica Samantha, que lleva meses haciendo llamadas desde su propio teléfono para intentar convencer a sus vecinos de que merece la pena darle al presidente una segunda oportunidad. "No es fácil porque la gente está harta de anuncios políticos en la tele y muchas veces te cuelga el teléfono enseguida. Pero no podría vivir con el remordimiento de pensar que no hice lo suficiente", explica temblorosa por el frío a ELMUNDO.es.
 
Obama perdió aquí las primarias hace cuatro años. Pero luego se impuso en la jornada electoral frente a su rival republicano John McCain. Entre otras cosas gracias a 24 sucursales electorales que permanecen abiertas todavía hoy. New Hampshire es menos progresista que los demás estados de Nueva Inglaterra. Aquí Bush venció por apenas 7.000 votos en 2000 y perdió luego contra John Kerry cuatro años después.
 
"New Hampshire es un territorio cuyos habitantes tienen un fuerte perfil libertario", explica a ELMUNDO.es Chris Galdieri, politólogo de la Universidad de St. Anselm. "Es un estado con ciudades pequeñas y muchos núcleos rurales que suelen tener su propia identidad y cuyos ciudadanos no han sufrido la crisis tanto como los de otros estados. Hay personas muy conservadoras. Pero también se nota el influjo de personas más progresistas que han llegado aquí huyendo de los impuestos más altos de lugares como Massachusetts"».
 
En New Hampshire viven muchas personas que trabajan en el estado vecino de Massachusetts y viven allí para pagar menos impuestos. Un detalle que podría ser positivo para Romney, que reside desde hace años en una mansión al pie de uno de los lagos autóctonos y celebra con los mormones del estado la oración dominical.
 
¿Marcarán los cuatro votos electorales de New Hampshire la diferencia en la noche electoral? "Es algo que no ha ocurrido nunca pero no sería sorprendente", explica Galdieri. "Hace 12 años todo el mundo se centró en la pugna judicial en Florida entre Al Gore y George W. Bush. Lo que nadie recuerda es que si Gore hubiera vencido en New Hampshire, el resultado de Florida habría sido irrelevante. Somos un estado pequeño pero muy importante"»

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