27 febrero 2010

NOCHE DE TERROR EN CHILE TRAS UN FUERTE SEÍSMO QUE CAUSA AL MENOS 214 MUERTOS...

Los chilenos vivieron una noche de terror al ser despertados en la madrugada de ayer por un fuerte terremoto de 8,8 grados de magnitud en la escala de Richter, que dejó al menos 214 muertos y 15 desaparecidos, según el balance oficial todavía provisional, y un número indeterminado de heridos.
El seísmo provocó una alerta de tsunami en el Pacífico. Un geólogo estadounidense señaló que éste avanzaba por el océano a la velocidad de un avión a reacción.
GARA
El Gobierno de Chile confirmó la muerte de 214 personas e indicó que al menos otras quince están desaparecidas tras el fuerte terremoto de más de 8 grados de magnitud que en la madrugada de ayer sacudió las regiones del centro y sur del país. Las más afectadas fueron Bíobío y la Araucanía, seguidas de Maule y libertador O'Higgins, pero el temblor causó también daños en las de Santiago y Valparaíso. Decenas de edificios y hospitales quedaron seriamente dañados o derruidos. Las autoridades calculan que los edificios afectados superan el millón y medio.

El fuerte movimiento telúrico, que se prolongó durante dos minutos, se inició a las 3.34 de la madrugada (7.34 en Euskal Herria), generando escenas de pánico entre la población, que se echó de inmediato a las calles en busca de un lugar seguro.
La situación se vio agravada por la oscuridad de la noche tras un inmediato y generalizado corte de energía que sobrevino tras el seísmo y el colapso de las líneas telefónicas.
En Santiago, la mayoría de las casas no sufrieron daños externos, aunque en su interior se observaban las consecuencias del terremoto, principalmente por la caída de aparatos eléctricos, la rotura de cristales y la caída de estanterías y ornamentos.

La capital, con seis millones de habitantes, resistió relativamente bien el temblor, según las autoridades, que lo lograban contactar con el lugar del epicentro, ubicado en las cercanías de Cauquenes, unos 400 kilómetros al sur de Santiago y donde se concentra la mayoría de las víctimas mortales, según datos facilitados por la Oficina Nacional de Emergencia (ONEMI).

Pasadas las horas no se tenían todavía datos oficiales sobre los daños en el centro y sur de Chile, aunque algunas informaciones radiofónicas hablaban de «escenas dantescas» de destrucción, con pueblos enteros devastados, por lo que el balance provisional de muertos y damnificados se puede multiplicar.

Según los datos enviados por la ONEMI a las embajadas en Chile, toda la región de Bíobío está sin energía eléctrica, sin agua potable y sin gas, y calcula que hay unas 400.000 personas afectadas. Ésta ha sido la región más afectadas junto a la Araucanía y Maule -decretadas zona catastrófica por la presidenta, Michelle Bachelet-.

Momentos antes, el organismo ya había advertido de que la cifra de víctimas mortales «puede aumentar» en la medida en que se consiga llegar a los lugares más afectados por el temblor, a los que todavía no se había conseguido acceder.

El gobernador de Bíobío, Jaime Tohá, señaló que el número de muertos podría ascender a 60 en la región, en cuya capital, Concepción, se teme que hasta seis decenas de personas más estén atrapadas bajo los escombros de un edificio de catorce pisos que colapsó.
En cuanto a la situación de las infraestructuras, el aeropuerto de Santiago está cerrado debido a problemas estructurales en el edificio principal, y muchas carreteras han sufrido importantes daños.

Desde la región de Valparaíso hasta la de Araucanía, distantes unos 800 kilómetros entre sí, hay numerosas zonas con cortes de agua potable, alcantarillado y telefonía. En la región metropolitana de Santiago el suministro eléctrico, e incluso el de agua potable, está interrumpido en varios municipios. El Gobierno cifró en más de 1,5 millones las viviendas afectadas.

Alerta de tsunami
El fuerte terremoto puso en alerta a los países del océano Pacífico por temor a tsunamis y olas gigantes. Bachelet descartó el riesgo de tsunami y sólo habló de olas de gran tamaño, pero el Centro de Avisos del Pacífico de EEUU amplió a México, Nueva Zelanda, Australia, Rusia, Indonesia, Japón y Filipinas la alerta de tsunami de la que en un principio sólo había advertido a Chile, Perú y Ecuador, mientras que al resto de la costa americana y la Polinesia francesa situaba en grado de vigilancia.

El maremoto golpeó el archipiélago chileno de Juan Fernández, a más de 670 kilómetros del continente, causando tres víctimas mortales. Trece personas más desaparecieron.
El geólogo de la Universidad de Colorado Roger Bilham indicó que el tsunami llevaba la velocidad de un avión a reacción, más de 700 kilómetros por hora. Calculó que la masa de agua de la ola, que estimó en unos cuatro kilómetros de espesor, chocaría con la costa hawaiana a una velocidad de 720 km/h.

Una de las zonas más sísmicas del mundo
Chile se encuentra ubicado en el llamado «círculo de fuego» que bordea los países bañados por el océano Pacífico, una de las zonas más sísmicas del planeta, donde se produce el 80% de los terremotos.

Chile es una estrecha franja de tierra jalonada por alturas de 6.000 metros en Los Andes y profundidades de cuatro a seis mil metros en el mar. Todo su territorio se halla entre las cumbres y las simas de mayor magnitud de del planeta.

Estadísticamente, la interacción entre las plazas tectónicas de Nazca y de Sudamérica produce un seísmo destructor cada diez años, un promedio de diez pequeños temblores diarios y unos 3.500 movimientos sísmicos anuales, según el Instituto de Geofísica de la Universidad de Chile.
Entre el 21 y el 26 de mayo de 1960, una serie de terremotos de más de 7 grados en la escala de Richter asoló el sur de Chile, causando entre 5.000 y 6.000 muertos.

El del 22 de mayo de 1960 en Valdivia, que superó los 9 grados de magnitud, está considerado el mayor registrado en el mundo y produjo un tsunami de 10 metros de altura que llegó hasta Hawai y Filipinas, donde causó 61 y 323 muertos, respectivamente.
Este seísmo libró la mayor cantidad de energía medida en un terremoto en el mundo, con una rotura de falla de 1.000 kilómetros y un desplazamiento de 20 metros. Ello cambió la geografía de mil kilómetros cuadrados de costa. Las réplicas continuaron a lo largo de todo un año. GARA
réplicas
Al menos 51 réplicas de magnitudes entre 6,9 y 5,2 grados en la escala de Richter sacudieron ayer el centro de Chile. La mayoría tuvieron su epicentro en el mar, frente a las costas de la región de Maule, como el primer terremoto.

Piñera
El presidente electo, Sebastián Piñera, anunció que destinará el 2% del presupuesto a la reconstrucción de las zonas devastadas por el terremoto y comprometió la ayuda del equipo del futuro Gobierno con la presidenta Bachelet.

Argentina
Un niño de 8 años y un hombre de 70 fallecieron en la provincia de Salta como consecuencia del terremoto de 6,1 grados de magnitud que sacudió al mediodía el noroeste de Argentina, horas después del seísmo de 8,8 grados que hizo temblar Chile.

Crece la solidaridad internacional con el pueblo chileno tras el devastador terremoto
Numerosos países latinoamericanos reaccionaron con rapidez al expresar a Chile su solidaridad y ofrecer su ayuda humana y material tras el terremoto que sacudió el centro y sur del país en el caso de que el Gobierno de Michelle Bachelet así lo solicite, ya que un principio las autoridades chilenas afirmaron ser capaces de hacer frente a la situación. Junto con América Latina, el Estado español, la Unión Europea, EEUU y la ONU fueron de los primeros en ofrecer su ayuda.

El presidente de la Asamblea General de la ONU, el libio Ali Treki, hizo un llamamiento a la comunidad internacional para que desplieguen todos los esfuerzos posibles para asistir a Chile después de la catástrofe sufrida.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, expresó la disposición del organismo multilateral para asistir a Chile y afirmó que «sigue muy de cerca la evolución de los acontecimientos, incluyendo el riesgo de tsunami en el Pacífico».

La UE ofreció una ayuda de emergencia de tres millones de euros, al tiempo que los mensajes de solidaridad y ofrecimientos de ayuda no dejaban de llegar. Los presidentes de Argentina, Brasil, Uruguay, República Dominicana, Perú, Venezuela, Ecuador, Bolivia, México, Costa Rica, Paraguay y Guatemala fueron los primeros en reaccionar y ponerse a disposición de la presidenta Bachelet, quien el próximo 11 de marzo dejará su cargo.

La solidaridad llegó también desde Madrid, París y Washington.
La jefa de la diplomacia de la UE, Catherine Ashton, expresó la diposición del bloque comunitario para prestar ayuda, al tiempo que aseguró que «todos los actores europeos especializados están analizando y evaluando la situación».

Las organizaciones humanitarias británicas anunciaron el desbloqueo de fondos, el envío de equipos de evaluación al lugar devastado por el seísmo e hicieron un llamamiento a efectuar donaciones.

EEUU anunció que la suspensión de la visita que mañana tenía previsto realizar a Chile la secretaria de Estado , Hillary Clinton. Del mismo modo quedó suspendido el viaje que Bachelet tenía previsto realizar mañana a Uruguay para asistir a la roma de posesión del presidente electo, José Mujica. GARA

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