23 julio 2012

FALLECE EN UN ACCIDENTE DE TRÁFICO EL DISIDENTE CUBANO OSWALDO PAYÁ.....

Un español, de Nuevas Generaciones, y un sueco, heridos leves en el s murió otro activista cubano

 
Al filo de las cinco de la tarde de este 22 de julio, fue confirmada la muerte de Oswaldo Payá, líder opositor y fundador del Movimiento Cristiano Liberación (MCL). La noticia había comenzado como un rumor que se fue extendiendo durante las primeras horas de la tarde del domingo. Conocido nacional e internacionalmente por organizar y llevar a cabo el Proyecto Varela, su fallecimiento a la edad de 60 años ha sido un golpe duro para las fuerzas prodemocracia en Cuba. En poco tiempo las redes sociales se volcaron a difundir la noticia y la etiqueta #OswaldoPaya se convirtió en tendencia mundial.
El prestigioso disidente perdió la vida en un accidente automovilístico —aún sin aclarar— que ocurrió alrededor de las 13.50 hora local. El siniestro tuvo lugar a pocos kilómetros de la ciudad de Bayamo, en la oriental provincia de Granma que está ubicada a unos 800 kilómetros de La Habana. Cerca de la pequeña localidad de La Gabina, el auto se salió de la carretera y rodó hasta chocar con un árbol. Todavía queda por confirmar si previamente fue impactado por otro vehículo como aseguran varias fuentes, o si el conductor perdió el control, tal como dice la versión oficial.
Payá iba en el auto junto al activista disidente Harold Cepero, quien también falleció unas horas después del siniestro. Ambos cubanos viajaban acompañados por dos extranjeros, el español Ángel Carromero, de 27 años, y el político sueco Jens Aron Modig, de 27 años. Carromero, licenciado en Derecho, es asesor del Ayuntamiento de Madrid y secretario de las Nuevas Generaciones del Partido Popular en la capital española. Mientras Modig preside la Liga de la Juventud Demócrata Cristiana (KDU).
Todos fueron trasladados al hospital Clínico Quirúrgico Docente Carlos Manuel de Céspedes de Bayamo, donde fuentes hospitalarias indican que Oswaldo Payá ingresó ya sin vida. Después de horas de informaciones a medias, su esposa, Ofelia Acevedo, fue notificada del deceso a través de una fuente de la Iglesia católica. Los dos heridos han sido hospitalizados en la Sala Polivalente del referido hospital y según ha podido confirmar EL PAÍS solo sufren heridas leves. Todo el recinto hospitalario se encuentra bajo un fuerte operativo policial y se hace imposible comunicarse telefónicamente con la sala donde son atendidos tanto Ángel Carromero como Jens Aron Modig.
Rosa María Payá, la hija del disidente fallecido, declaró a varios medios que a su padre “le querían hacer daño y terminaron matándolo”. Similares sospechas crecen también entre los opositores, pero habrá que esperar por el testimonio de los dos sobrevivientes y por los resultados de las investigaciones policiales.

Proyecto Varela

El Proyecto Varela proponía una reforma constitucional apoyándose en la propia legislación de Cuba
Oswaldo Payá recibió en 2002 el Premio Sajarov del Parlamento Europeo, que le fue otorgado especialmente por su labor en el Proyecto Varela. Dicha iniciativa proponía una reforma constitucional apoyándose en la propia legislación vigente en la Isla. A través del Proyecto Varela se solicitaba practicar un referéndum nacional para permitir la libre asociación, la libertad de expresión y de prensa, convocar elecciones libres, fomentar la libertad de empresa y promover una amnistía para los presos políticos.
Junto a otros miembros del Movimiento Cristiano Liberación y a activistas de la ilegalizada oposición, Payá logró presentar ante la Asamblea Nacional del Poder Popular unas 11.000 firmas el 10 de marzo de 2002. Dos años más tarde fueron agregadas otras 14.000 rúbricas, pero el Gobierno cubano rechazó la consulta popular que se exigía. En lugar de eso la respuesta oficial fue declarar irrevocable el carácter socialista del sistema imperante en el país, en un gesto que popularmente se dio en llamar la “momificación constitucional”. La vigilancia y represión alrededor de Oswaldo Payá aumentaron a partir de esa fecha, incluyendo detenciones, amenazas y mítines de repudio contra su casa.
En marzo de 2003, cuando ocurrió la llamada Primavera Negra, entre los 75 encausados había unos 40 integrantes del MLC. Sus condenas oscilaron entre 6 y 28 años de prisión bajo la acusación de atentar contra la soberanía nacional. La gran mayoría de ellos debió esperar por su liberación hasta finales de 2010, cuando un inédito diálogo entre la Iglesia Católica y el gobierno cubano concluyó con la excarcelación de estos disidentes. Aunque Payá no fue detenido ni procesado, durante todo ese tiempo no dejó de denunciar la situación de los activistas condenados.
Nacido en 1952 y criado en el seno de una familia de fuerte tradición católica, Oswaldo Payá tuvo una formación religiosa. Estudió en un colegio de los Hermanos Maristas hasta 1961, fecha en que este fue intervenido por el gobierno de Fidel Castro. Con solo 16 años pasó el servicio militar y durante esa etapa de su vida fue castigado por negarse a transportar un grupo de prisioneros políticos. Tal negativa le costó ser enviado por tres años a la Isla de Pinos bajo un fuerte régimen de trabajo físico. Al concluir esta etapa se integró a un grupo parroquial juvenil en su barrio del Cerro. Precisamente su destacada labor como laico lo llevó a trabajar en el proceso de Reflexión Eclesial Cubana (REC) y participó como delegado en el Encuentro Nacional Eclesial Cubano (ENEC) ocurrido en 1986. En paralelo a su actividad opositora mantuvo su trabajo para una entidad estatal como especialista en equipos electromédicos. Se había graduado como ingeniero en Telecomunicaciones.
Fundó el Movimiento Cristiano Liberación, que se convirtió en una importante organización de la sociedad civil cubana
En 1988 Payá fundó el Movimiento Cristiano Liberación que se convirtió rápidamente en uno de las organizaciones más importantes de la incipiente sociedad civil cubana. También participó en la redacción del Programa Transitorio para propiciar un cambio político en la mayor de las Antillas. Desde su condición de prominente líder rubricó el manifiesto Todos Unidos y se desempeñó como coordinador de su comisión de relatoría. En 2009 desarrolló un Llamamiento al Diálogo Nacional y en el momento de su deceso abanderaba una iniciativa para que se permitiera a los cubanos entrar y salir libremente de su propio país. Pero su consagración como opositor le llegó precisamente con la creación y divulgación del Proyecto Varela, iniciativa que comenzó a ser gestada por el MCL desde 1998.
Por su labor fue galardonado con el premio W. Averell Harriman que entrega anualmente el Instituto Nacional Demócrata de Washington y el galardón Homo Homini de la fundación checa People in Need. La universidad neoyorquina de Columbia lo nombró Doctor Honoris Causa en Leyes y resultó nominado en varias ocasiones al Premio Nobel de la Paz. Fue recibido en Roma por el Papa Juan Pablo II durante el mismo viaje que lo llevó al Parlamento Europeo para la ceremonia de entrega del Premio Sajarov.
Al morir deja a tres hijos, Oswaldo José, Rosa María y Reinaldo Isaías, también a su viuda, Ofelia Acevedo. Con el fallecimiento de Oswaldo Payá, la oposición cubana pierde a una de sus figuras más descollantes tanto en la arena nacional como internacional. Desaparece físicamente un político de suma importancia para la transición política en la isla, un laico prominente para la Iglesia católica y un hombre puente entre el exilio y la nación.
El cuerpo de Oswaldo Payá será trasladado a La Habana y será velado en una parroquia del Cerro, el barrio donde vivía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario