25 febrero 2011

ESTADOS UNIDOS ANUNCIA SANCIONES CONTRA GADAFI Y NO DESCARTA UNA INTERVENCIÓN MILITAR.....

El anuncio coincide con la salida de los últimos ciudadanos estadounidenses del país El portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, comparece ante los medios.

Barack Obama se reunirá el próximo lunes con el secretario general de la ONU
La Embajada de Estados Unidos en Trípoli ha quedado 'cerrada'
Efe

El anuncio coincide con la salida de los últimos ciudadanos estadounidenses del país
Barack Obama se reunirá el próximo lunes con el secretario general de la ONU
La Embajada de Estados Unidos en Trípoli ha quedado 'cerrada'
Efe
Washington

Actualizado viernes 25/02/2011 21:44
Cierra su embajada en LibiaLa UE acuerda un embargo de armas a LibiaEspaña vendió armas a Gadafi violando la legislación¿Quién arma a Gadafi? El Gobierno de EEUU no descarta una intervención militar en Libia ante el uso de la violencia por parte del régimen de Muamar el Gadafi, según ha anunciado este viernes la Casa Blanca.
Además, EEUU ha asegurado que impondrá sanciones unilaterales contra Libia, y buscará coordinar sanciones internacionales.
En su rueda de prensa diaria, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, ha indicado que aunque aún se está ultimando el proceso de imposición de sanciones, ya se ha congelado la venta de armas a Libia, hasta ahora en estudio, y la "muy limitada" cooperación militar existente entre los dos países.
Además, EEUU coordina la imposición de sanciones multilaterales con sus aliados, ha declarado Carney. Entre las medidas que se estudian para hacer que el régimen de Gadafi "rinda cuentas", se incluyen la imposición de un embargo de armamento y la congelación de fondos del régimen.
Dentro del proceso de coordinación, el presidente estadounidense se reunirá el próximo lunes con el secretario general de la ONU, Ban Ki Moon, en la Casa Blanca, ha anunciado el portavoz.
El anuncio de las medidas se produce apenas una hora después de que partiera un avión con los últimos ciudadanos estadounidenses evacuados de Libia, incluidos los últimos diplomáticos presentes en el país.
Tras la salida de este avión, y la llegada a Malta de un ferry con la mayoría de los ciudadanos estadounidenses evacuados, la Embajada de EEUU en Trípoli ha quedado "cerrada", ha dicho el portavoz, hasta nueva orden una vez se restablezca la normalidad en el país.
El jueves, el Departamento de Estado había instado a los ciudadanos estadounidenses a abandonar Libia de manera inmediata.

Ni sostenible ni aceptable
Acerca de la simultaneidad de la evacuación con el anuncio de sanciones, el portavoz presidencial ha insinuado que la Casa Blanca ha diferido la imposición de sanciones hasta tener la seguridad de que sus ciudadanos se encontraban a salvo.
"Nuestro foco está en nuestra obligación de garantizar la seguridad de los ciudadanos estadounidenses y de asegurarnos de que las medidas que tomamos son las apropiadas. Estos han sido los principios que han guiado" el comportamiento del Gobierno estadounidense desde que comenzó la crisis hace once días, ha explicado.
Según ha afirmado, "Gadafi ha perdido la confianza de su gente, está supervisando una violencia brutal contra su gente y ha perdido toda legitimidad a los ojos de su pueblo".
El portavoz no ha pedido directamente la marcha del líder libio, algo que, según ha dicho, "deben decidir sus ciudadanos", pero ha indicado que "está claro que la mayoría de la población ha expresado que el continuo uso de la violencia, las claras violaciones de los derechos humanos, son totalmente inaceptables".

"La situación actual no es ni sostenible ni aceptable", ha insistido Carney.

EL HIJO DE ADAFI PROPONE NEGOCIAR CON LOS REBELDES ANTE EL REPLIEGUE DEL RÉGIMEN....

Fotograma tomado de la televisión estatal libia muestra al líder libio Muamar el Gadafi dirigiéndose a sus seguidores en la plaza Verde de Trípoli- AFP



Primera aparición del líder libio ante sus seguidores en una plaza pública desde que comenzó la revuelta.- Al menos cinco muertos durante una manifestación anti-Gadafi en Trípoli.- El régimen lanza un desesperado contraataque para someter a dos ciudades cercanas a la capital
Á. DE CÓZAR / N. TESÓN
Ras el Ajdir / Shahat 25/02/2011
Saif el Islam, el hijo de Muamar Gadafi ha declarado que el conflicto en Libia ha dado un giro negativo para el régimen. El hasta ahora considerado sucesor de Gadafi admite que el Ejército está empezando a replegarse en el oeste del país y ha llamado a negociar con los rebeldes.
En una conversación en Trípoli con periodistas extranjeros invitados por el Gobierno, Saif ha declarado: "En Musratha, en Zauiya, tenemos un problema. Estamos tratando con terroristas... El Ejército ha decidido no atacarles y darle una oportunidad a las negociaciones. Con suerte, conseguiremos hacerlo de forma pacífica, y será mañana".

Señales contradictorias
Esta inesperada reacción llega solo unas horas después de que Muamar el Gadafi escenificara una muestra de fuerza al aparecer en la plaza Verde de Trípoli y ofrecer un discurso a una multitud de seguidores, a la que ha llamado "a defender Libia y sus intereses petroleros". "Triunfaré sobre los enemigos", aseguró Gadafi en la primera aparición pública ante sus fieles desde que comenzó la revuelta -el tercer discurso esta semana-, transmitida en vivo por la televisión estatal y con la que pretende mostrar al mundo que aún cuenta con respaldo en el último reducto donde mantiene todo el poder, tras haber perdido terreno en el oeste y algunas zonas del este del país. El discurso de Gadafi se ha producido mientras en algunos distritos de la capital libia se han registrado enfrentamientos entre manifestantes opositores y las fuerzas de seguridad que han dejado al menos cinco muertos, según testigos.

"Vamos a responder a todo extranjero, como hemos hecho antes en el pasado", ha dicho Gadafi. "Esta es la fuerza del pueblo libio...Si quieren pelea, tendrán pelea", ha agregado Gadafi desde la plaza Verde, en el centro de Trípoli. Miles de personas, portando pancartas y banderas de la Libia de Gadafi, alentaban al líder con gritos de apoyo. En un discurso incendiario, el líder libio ha dicho que está dispuesto a dar armas a sus seguidores para aplacar la revuelta: "Con el pueblo armado, podemos derrotar todas las agresiones. Cuando sea necesario, abriremos todos los depósitos de armas al pueblo de Libia. Libia se convertirá en una llamarada roja", ha dicho.
Gadafi ha decidido refugiarse en Trípoli por lo que policías y soldados en gran número han bloqueado los accesos entre el aeropuerto militar de Mitiga y la capital y están haciendo requisas a los coches, según han contado testigos a Reuters. Otros pobladores hablan de que algunas áreas de la capital libia están bajo control de los opositores. Pero "otras áreas, principalmente las que rodean la zona de Bab al Azizia están bajo el control de los partidarios de Gadafi y de sus fuerzas de seguridad", ha dicho un residente de esta zona, que manifiesta que es "muy peligroso salir de Trípoli".
La policía ha disparado hoy contra una manifestación antigubernamental en el distrito de Janzour, en el oeste de Trípoli, causando la muerte a al menos cinco personas, según dijeron testigos a la agencia Reuters. Mientras en el distrito de Fashlum, en el este de la capital libia, las fuerzas de seguridad han realizado disparos al aire al tiempo que opositores gritaban lemas contra el líder Muamar el Gadafi. La situación en Trípoli es "crítica" según ha informado a través de Twitter el Movimiento Juvenil Libio.En la capital, informa ese grupo opositor, se están registrando "disparos, lanzamiento de gases lacrimógenos y arrestos" y que la gente está fuera de sus casas en unas protestas en las que también están participando mujeres. Según testigos consultados por EL PAÍS en Trípoli, las fuerzas de Gadafi "tiran a matar".
Hoy es día de oración en Libia y las fuerzas de seguridad han sido desplegadas en torno a las mezquitas de Trípoli para reprimir las protestas. La cadena Al Yazira también informa de "intensos tiroteos" en el barrio de Yumhuría y en un sector de la capital donde se instala los viernes un mercado popular.
En las últimas 24 horas, la violencia se ha apoderado de las afueras de Trípoli, pero esta mañana ha llegado a distritos de la ciudad. Testigos cuentan que cerca de la mezquita de Slatnah, en Janzour, cantaban lemas como "con nuestras almas, con nuestra sangre protegeremos Bengasi".

Gadafi pierde el control de varias partes del país
Las fuerzas de seguridad libias han tratado de recuperar el control del poblado de Zauiya, a unos 50 kilómetros al oeste de la capital, pero han sido repelidos por opositores al Gobierno, según los testigos. Esta ciudad estratégica, sede de una terminal petrolera en la autopista principal hacia Trípoli, se ha convertido en el centro de enfrentamientos entre fuerzas leales a Gadafi y civiles -algunos de ellos armados- que quieren la caída del líder libio tras 41 años en el poder.
Zauiya recibió ayer un duro castigo por su rebelión. Fuerzas especiales de Gadafi y los mercenarios africanos del casco amarillo -ya célebres entre los libios por su crueldad- atacaron sin piedad a los habitantes de Zauiya, último punto en el mapa antes de llegar a Trípoli, donde se esconde Gadafi. Algunos testigos hablaban de que los matones dispararon con ametralladoras pesadas y lanzaron granadas. Los ataques dejaron 100 muertos, según el canal de televisión catarí Al Yazira.
Gadafi, como ha reconocido su hijo, ha perdido el control del este, una vez esfumados, detenidos o muertos los soldados y mercenarios que sembraron el terror durante días. Los leales al tirano contraatacaron ayer en una ciudad del oeste cercana a la frontera con Túnez, y en Musratha, ciudad a un centenar de kilómetros al este de Trípoli que a última hora del jueves Reuters aseguraba que había caído del lado de los rebeldes. La del Gobierno "es una acción desesperada", comentaban algunos rebeldes en Libia oriental, una zona liberada ya de la presencia del régimen. Pero Gadafi -también los dictadores tunecino y egipcio se aferraban al poder antes de su fuga o dimisión- parece dispuesto a no rendirse y acumula tropas y congrega a sus matones en la capital.
Los enfrentamientos armados en el occidente del país entre los recién constituidos consejos populares y las fuerzas del coronel sirvieron ayer de preludio para lo que se aventura como el episodio final del dictador: la batalla de Trípoli. El enfrentamiento decisivo puede comenzar hoy mismo, viernes, el día santo del Islam, la jornada en la que invariablemente la oposición egipcia golpeó con más fuerza al régimen de Hosni Mubarak. Las protestas en la capital libia a partir de esta mañana ya se han anunciado.
Los 200 kilómetros de carretera que conducen hasta Trípoli desde la frontera con Túnez siguen controlados por soldados y brigadas especiales del Gobierno libio, según los testimonios de los refugiados que salen del país por el paso fronterizo de Ras el Ajdir. Sin embargo, varios pueblos y ciudades -entre ellas, Zuara, Sabratah y Zauiya- continúan desde el miércoles tomadas por los ciudadanos.

Un dictador encerrado en sí mismo
El dictador, cada vez más encerrado en sí mismo y en su verborrea, hizo ayer otra declaración por teléfono en la televisión pública, la tercera desde que empezaron las protestas el 15 de febrero. Gadafi abandonó el gesto duro que había protagonizado su discurso del miércoles y lo sustituyó por uno paternalista, más conciliador, pero que rozó lo demencial. "Son jóvenes de 17 años a los que les dan píldoras alucinógenas con las bebidas, la leche, o el Nescafé", dijo el gobernante libio refiriéndose a los ciudadanos que protagonizan la revuelta. Gadafi llamó "hijos de Libia" a los muertos que está dejando la revolución, aseguró que Bin Laden estaba detrás de la revuelta y pidió calma. Así despachó la semana en la que su país se ha levantado contra su tiranía. "Quien rinda las armas y muestre arrepentimiento no será perseguido legalmente. Los comités de la revolución [uno de los baluartes del régimen] llaman a cooperar a los ciudadanos y que informen sobre aquellos que han dirigido a los jóvenes o les han dado dinero, equipos, o los han intoxicado con píldoras alucinógenas", clamó Gadafi, quien todavía habla como si los alzados fueran un grupo que obedece consignas de turbias manos negras. El sátrapa negó que fuera posible ver en Libia lo que se ha visto en Túnez y Egipto, y apeló a su coletilla habitual de que "el poder está en manos del pueblo". "Bin Laden, ese es el enemigo que está manipulando a la gente".
En Shahat, en el este de Libia, los ciudadanos recibieron sus palabras con indignación y gritos de "carnicero" y "asesino". Muchos de los rebeldes libios que controlan el este del país protestaban contra lo que consideran una intoxicación para confundir a los países occidentales y especialmente a Estados Unidos. "Nosotros no somos terroristas, somos hombres que queremos libertad y una vida digna", señalaba Moafer, un ingeniero eléctrico de 24 años de Darna.
En la radio local, un grupo de hombres y algunas mujeres emiten cada día los avances de los revolucionarios en la zona. "Hasta hace unos días todo estaba bajo el control del Estado, no podíamos hablar de democracia, ni de nada que no fuera la vieja revolución de Gadafi y de él mismo. ¿Y ahora dice que somos de Al Qaeda? Míranos, ¿parecemos terroristas?", interpelaba el hombre.
El avance de los rebeldes
El creciente asedio a Gadafi, no obstante, no se ha completado todavía. Según varios medios, en Sirte, ciudad natal del dictador, el Gobierno mantiene el control. Pero las cruciales instalaciones petroleras de Ras Lanuf y Marsa el Brega, en las cercanías de Bengasi, ya están en manos rebeldes. En cualquier caso, el negocio del crudo ha comenzado a resentirse del efecto de los enfrentamientos: la extracción en el país magrebí ha descendido a menos de la mitad de los 1,6 millones de barriles diarios que bombeaba antes de la crisis, según cálculos de analistas del Barclays Capital o Goldman Sachs.
Las noticias que llegan desde Trípoli hasta la frontera siguen siendo confusas, pero todas apuntan a la creciente soledad de Gadafi, recluido en palacio. Un tunecino que llegó a Ras el Ajdir relató así la situación que se vivía en la capital: "Hay tiroteos y muchos muertos en las calles. Gadafi ya no tiene soldados. Los únicos que están con él son los mercenarios africanos y sus brigadas". La bandera verde del régimen de Gadafi ondea ya solo en los lugares que sus tropas controlan, y el conflicto parece haber asumido ya irremediablemente un cariz tribal, con lealtades basadas en la procedencia regional y lazos de sangre (por ejemplo, a Gadafi le apoyan principalmente los miembros de los clanes Gadafa y Magarha, mientras que le da la espalda el resto del país, una heterodoxa mezcla social dentro de la que destaca la tribu Warfallah). Allá donde los rebeldes han conseguido hacerse con el poder, la antigua enseña tricolor -ornada con la media luna y la estrella- ondea al viento. El rojo, el verde y el negro son el emblema predominante en el este, casi completamente controlado por los rebeldes, a pesar de que en la región permanecen simpatizantes del régimen y la alerta no disminuye en los puestos de control de carretera.
Algunos bancos de Tobruk abrieron ayer después de que durante la madrugada llegara dinero desde Bengasi, ciudad totalmente en poder de los alzados. "Aunque no se puedan pagar los salarios, vamos a intentar asegurar unos 200 dinares por persona para que la gente pueda seguir comprando comida", explicaba Mohamed Saleh, uno de los líderes del comité ciudadano que controla Tobruk. Pero incluso en las zonas rebeldes, donde se intenta mantener cierto orden, sigue habiendo "elementos incontrolados", explicaba Saleh.
Tal como sucedió en Túnez durante el alzamiento, en enero, contra el dictador Zine el Abidine Ben Ali, estos comités de ciudadanos improvisan para tratar de organizar la vida cotidiana en las ciudades, aunque su principal cometido es garantizar un mínimo de seguridad en las calles.

Preocupación internacional
En el resto del mundo crece la preocupación por la deriva del conflicto. A nadie le interesa que el país termine enredándose en una cruenta guerra civil. Obama llamó ayer a Sarkozy y Cameron para analizar una actuación conjunta y "posibles medidas multilaterales". Especialmente preocupada está la UE. Bruselas vivió una jornada de compás de espera en la que Hungría, como presidencia de turno, reveló que para evitar un hipotético éxodo de refugiados hacia Europa, la UE potenciará todos los medios para atender a quienes huyen a través de las fronteras con Túnez y Egipto. Para empezar, la UE habilitará centros de acogida de refugiados.
Mientras tanto, la última ocurrencia de la familia Gadafi, en este caso del hijo del tirano Saif el Islam, fue invitar a los medios de comunicación a una especie de tour, no se sabe si en avión o por tierra, para que vean por sí mismos que todas las imágenes que están llegando del conflicto son falsas. "Que vengan, que vengan y vean que aquí no está pasando nada", dijo negando lo evidente. Este periódico habló ayer por teléfono con un libio que se identificó como periodista y que aseguró que el Gobierno está elaborando una lista de medios para dejarles entrar en el país.
Pero el aparente aperturismo de Saif al Islam casa mal con las interferencias que padecen los satélites de la compañía Thuraya, que ayer aseguró que emprenderá acciones legales contra Libia por impedir la prestación del servicio.

23 febrero 2011

GADAFI SE ATRINCHERA EN TRÍPOLI TRAS PERDER CIUDADES AL ESTE Y AL OESTE....

Manifestantes y soldados lanzan consignas contra Gadafi en Tobruk.- REUTERS


Los rebeldes controlan nuevas ciudades y arrinconan al régimen en la capital.- Italia sostiene que la represión de las protestas se ha cobrado ya 1.000 muertos.- El régimen amenaza a los periodistas internacionales al asegurar que los considera "colaboradores de Al Qaeda"
ÁLVARO DE CÓZAR / Ras el Adjir (Enviado Especial) 24/02/2011
El sabor de la libertad recuperada es intenso y contagioso y las ciudades del oeste de Libia también parecen querer experimentarlo. Hasta el martes, la revuelta solo llegaba hasta el este, a lugares como Bengasi y Tobruk, donde miles de personas han tomado el control. Sus compatriotas del oeste se les unieron ayer, según los testimonios de los que huyen de los enfrentamientos y se refugian en Túnez.
La revuelta libia mantiene el vigor pese a las amenazas pronunciadas el martes por Muamar el Gadafi, el dictador que dirige el país desde hace 42 años. En el oeste, donde se están produciendo fuertes combates, según testigos que llegan a la frontera con Túnez. La situación de los partidarios de Gadafi es tan desesperada que 17 pilotos de la Fuerza Aérea de Libia han sido ejecutados en Trípoli tras negarse a bombardear barrios en poder de los rebeldes de la ciudad de Zauia, a 44 kilómetros de la capital, según fuentes libias relacionadas con el Ejército, informa Ignacio Cembrero. El diario Quryna -perteneciente a un grupo mediático propiedad de un hijo de Gadafi- informa de que un avión militar se ha estrellado a las afueras de la ciudad, sin causar víctimas. El motivo: el piloto y el copiloto del aparato, un Sukoi 22, han saltado en paracaídas para evitar cumplir la orden de bombardear la ciudad.
Los informes de los refugiados que cruzan la frontera hacia Libia informan de que los combates son muy intensos tanto en las ciudades como en las carreteras. De confirmarse los informes, Gadafi prácticamente no controlaría más que el sur de Trípoli. Esos informes dicen que los 200 kilómetros que separan el puesto fronterizo de Ras el Adjir de Trípoli están llenos de retenes controlados por soldados libios, todavía seguidores del dictador. Sin embargo, en al menos tres ciudades de ese trayecto, Zuara, Zauiya y Sabratha, así como Musratha, más al este de la capital, los rebeldes han conseguido vencer. Otras fuentes señalan que solo van camino de ello. Los rebeldes en esa zona entre la carretera que bordea la costa y las montañas son tres tribus que parecen haberse hecho con el control: nawayel, loregim y jewailed.
En cualquier caso, lo que parece claro es que la estrategia de dejar el este en manos de la revuelta y concentrar sus fuerzas en la parte occidental del país no está teniendo los resultados que esperaba Muamar el Gadafi, cada vez más arrinconado en la capital y cuya única fuerza son los soldados que aún le siguen y las milicias de mercenarios africanos, que han sembrado el pánico en Trípoli.
Todos los testimonios que llegan hasta la frontera desde allí les describen como hombres temibles armados que disparan y matan a todo aquel que encuentran a su paso. Ellos, según cuentan los refugiados, han convertido la capital del país en una ciudad fantasma. El aeropuerto de Trípoli, según contó una pasajera a la agencia Associated Press, era ayer "asediado" por miles de personas que pretendían salir del país y se había convertido en un "caos total".
El número de muertos sigue siendo todavía una incógnita y oscila entre los 300 declarados por el régimen, los 1.000 considerados verosímiles por el ministro de Exteriores italiano, Franco Frattini, y los 10.000 que señala la cadena Al Arabiya.
En ese escenario, Gadafi se ha convertido en un hombre ensimismado por sus propios y largos discursos que pierde apoyos según pasan las horas. A las dimisiones de los ministros de Justicia y Emigración, se ha sumado la del ministro del Interior y antiguo compañero de armas, el general Abdulá Yunis, que anunció su adhesión a la denominada Revolución del 17 de Febrero, que reclama la salida del dictador. El ministro pidió al Ejército que se sume a los manifestantes y respalde sus demandas "legítimas". El exministro de Justicia Mustafá Abud al Jeleil ha asegurado que tiene "pruebas" de que Gadafi ordenó el atentado de Lockerbie, en el que 270 personas fallecieron en 1988.
Las autoridades de Malta negaron ayer permiso de aterrizaje para un avión libio a bordo del cual supuestamente viajaba Aisha Gadafi, hija del dictador, según informó Al Yazira. Ella misma desmintió poco después en una televisión estatal libia que hubiera abandonado el país, informa France Presse.
"Perderá y tendrá que irse o morirá en Trípoli, pero nada podrá evitar que el pueblo acabe con él", dice en el puesto fronterizo de Ras el Adjir un libio que se envuelve con la antigua bandera tricolor del reino de Libia (1951-1969) en lugar de la actual, de color verde, adoptada en 1977. Esa bandera todavía se divisa desde Túnez al final de la frontera, en la parte libia y todavía inaccesible. El puesto fronterizo es el punto de encuentro de periodistas, ONG y ciudadanos tunecinos que se acercan a ver la llegada de los refugiados, unos 10.000 en los dos últimos días, la mayoría tunecinos o de otras nacionalidades que trabajaban en Libia. A medida que iban pasando, cargados de maletas y bolsas de plástico, los tunecinos les recibían con algunos gritos utilizados en las protestas que acabaron hace más de un mes con la huida del dictador de Túnez, Ben Ali. "Dégage, dégage... [lárgate]. Lo gritamos entonces contra él y lo dijeron también los egipcios con Mubarak. Es el momento de los libios", comenta un habitante de la ciudad tunecina de Ben Gardan, a 35 kilómetros de la frontera, que se había desplazado hasta la aduana para dar la bienvenida a los refugiados.
Algunos de ellos mostraban pruebas de las medidas que el régimen está aplicando a los extranjeros. Un joven se quitó la camiseta delante de los periodistas y enseñó la espalda llena de marcas de haber recibido palos hasta la extenuación. "Soy tunecino y la policía de allí nos odia porque conseguimos lo que queríamos en Túnez, echar al dictador. Eso nos convierte en objetivo", explicaba.
Las informaciones que proceden de todo el país siguen sin estar confirmadas, pero poco a poco las imágenes van llegando, pese a los esfuerzos del régimen por desconectar a los libios, ya sea confiscando tarjetas de móvil o impidiendo el uso de Internet. La revolución libia se parece a la vivida por tunecinos y egipcios. La marea de informaciones desde las redes sociales o el portal de vídeos Youtube es imparable.
El Gobierno libio ha respondido con nuevas amenazas, señalando que una de las regiones orientales está bajo control de Al Qaeda y que los reporteros internacionales que han cruzado la frontera son considerados "colaboradores de Al Qaeda". El régimen, como hizo Gadafi en su discurso, sigue vinculando las revueltas con supuestos elementos terroristas para intentar legitimar así el desmedido uso de la fuerza que ha empleado en la represión. Mientras, la presión internacional sigue en aumento. Bruselas ha encargado ya una lista de posibles sanciones, una medida que también está estudiando Washington.
Peor en Bengasi, la segunda ciudad del país y principal bastión de la protesta, los manifestantes ya han tomado por completo el poder, según han podido comprobar reporteros de Reuters. Miles de personas ocupan las calles de esta localidad, situada 1.200 kilómetros al este de la capital, Trípoli, y festejan el fin del poder de Gadafi. La situación es similar a la del resto de ciudades. Testigos y periodistas que han logrado entrar en el país por Egipto confirman que la ciudad fronteriza de Musaid está también en manos de los manifestantes. Lo mismo pasa, avanzando 150 kilómetros hacia el oeste, en Tobruk, un puerto estratégico en el distrito más próximo a Egipto. Los militares decidieron apoyar allí las protestas y este miércoles, por primera vez, se han podido ver imágenes en directo de una manifestación anti-Gadafi porque han entrado televisiones internacionales.

LAS EXCENTRICIDADES DE LA FAMILIA GADAFI, SEGÚN WIKILEAKS....

Según un cable, Gadafi es "un hipocondríaco que teme volar sobre el agua".

BBC Mundo
Cables diplomáticos estadounidenses filtrados por el sitio WikiLeaks pintan a la familia del líder libio Muamar Gadafi como ávida de poder y despilfarradora, según un artículo publicado este miércoles por el diario estadounidense The New York Times.
Documentos citados por el periódico dicen que uno de los hijos del mandatario, Seif al-Islam Gadafi, negó en un diario de su propiedad haberle pagado un millón de dólares a la cantante estadounidense Mariah Carey por haber interpretado apenas cuatro canciones en una fiesta de año nuevo en la isla caribeña de San Bartolomé, en 2009.
Según él, el derrochador fue su hermano Muatassim, quien funge como asesor de Seguridad Nacional de Libia.
El año pasado, otro cable señaló que Muatassim hizo otra fiesta de año nuevo en la misma isla –una colectividad de ultramar francesa- pero que esta vez les pagó a los artistas Beyoncé y Usher.
"Se cree que todos los hijos y favoritos de Gadafi reciben beneficios financieros de la Compañía Nacional del Petróleo y de subsidiarias de servicios petroleros", señala un informe de 2006 citado por The New York Times.
Sin embargo, de acuerdo a otro documento posterior, el mismo Muatassim le pidió US$1.200 millones al presidente de esa compañía para establecer su propia milicia, imitando a otro hermano, Khamis, quien encabeza un grupo de fuerzas especiales que "efectivamente se desempeña como una unidad de protección del régimen".
"Hipocondríaco"
Otro hijo de Gadafi, Hannibal, tuvo que huir de Londres luego de haber golpeado a su esposa, dice un informe de un diplomático de EE.UU.
Hannibal, el hijo menor de Gadafi, fue arrestado en Suiza en 2008, acusado de atacar a dos de sus sirvientes.
El cable asegura que una hija del mandatario, Ayesha, una abogada que tomó parte en el equipo de defensa del ejecutado ex líder de Irak Saddam Hussein, voló a la capital del Reino Unido, "a pesar de tener varios meses de embarazo", para aconsejar a su cuñada que le dijera a la policía británica que había sufrido un accidente y que no mencionara los golpes que le había propinado su esposo.
Según The New York Times, los cables describen a Muamar Gadafi "como un hipocondríaco que teme volar sobre el agua y que con frecuencia ayuna los lunes y los jueves".
También dicen que le gustan las carreras de caballo y los bailes flamencos, y que lo acompaña a todas parte una "voluptuosa rubia" ucraniana, la jefa de su equipo de enfermeros.
Hannibal, el hijo menor de Gadafi, fue arrestado en Suiza en 2008, acusado de atacar a dos de sus sirvientes.

Aparentemente, de los hijos de Gadafi el que salía mejor parado en los informes de los diplomáticos estadounidenses era Seif al-Islam, a quien según un cable de 2010 algunos jóvenes libios veían como el futuro líder ideal del país.
Sin embargo, las cosas pueden haber cambiado luego de que fuera él, el domingo, el primero en aparecer en la televisión local advirtiendo que correrían "ríos de sangre" si no se detenían las protestas en contra del gobierno de su padre.

22 febrero 2011

ESTADOS UNIDOS SE PREPARA PARA RESPONDER A UN BAÑO DE SANGRE....

El líder libio Muamar El Gadafi, el último por la derecha, participa en la cumbre del G-8 celebrada en Italia en 2009.- EFE



Hillary Clinton califica de "inaceptable" la represión de la revuelta en Libia.- Washington vislumbra el ocaso del antiamericanismo en el mundo árabe
ANTONIO CAÑO
Washington 22/02/2011
Cada levantamiento en un país árabe representa un nuevo y distinto desafío para Estados Unidos, incapaz de reaccionar al ritmo vertiginoso que los acontecimientos han alcanzado. En el caso de Libia, donde la influencia norteamericana es muy escasa, la prioridad para Washington es evitar un baño de sangre que podría crear la necesidad de una intervención internacional compleja y de imprevisibles consecuencias.
La secretaria de Estado, Hillary Clinton, dijo anoche en un comunicado que "el mundo está observando la situación en Libia con alarma" y que "es hora de detener este inaceptable baño de sangre". Clinton afirmó que está en contacto con otros Gobiernos para estudiar las medidas que es necesario adoptar.
Un funcionario estadounidense admitió ayer que nadie en la Administración había comunicado con Muamar el Gadafi o con miembros de su familia. Ningún miembro de su Gobierno ha sido contactado tampoco desde el viernes pasado. Estados Unidos se ha limitado hasta el momento a ordenar la salida de Libia de todo su personal diplomático no imprescindible -el embajador ya ha había salido hace meses como consecuencia del escándalo de Wikileaks- y a informar que Barack Obama estaba siguiendo de cerca la situación y "analizando todas las medidas apropiadas".
"Estamos buscando clarificación de parte de responsables libios al tiempo que mantenemos nuestra demanda de evitar la violencia contra las manifestaciones pacíficas y de respetar los derechos universales". Mientras un portavoz anónimo pronunciaba esas palabras en la Casa Blanca, la televisión Al Yazira informaba ya de que la aviación estaba disparando contra las personas concentradas en Trípoli.
Claramente, la situación en Libia desborda a Estados Unidos, que no tiene allí en juego, a diferencia de Egipto o Bahréin, intereses estratégicos vitales, a excepción del efecto que esa crisis puede tener en los precios del petróleo o el riesgo de una internalización del conflicto que llegue a obligar al uso de la fuerza. El embajador libio en Washington, que aparentemente ha abandonado a su Gobierno, pidió una acción internacional para frenar lo que él definió como "una matanza", aunque añadió que confiaba en que no sería necesaria una intervención militar.
Desde el punto de vista político, la caída de Gadafi ofrece a Estados Unidos una gran oportunidad para comprobar la naturaleza puramente cívica, no ideológica, de los sucesos en el mundo árabe y acomodar su estrategia a un futuro que puede ser mucho más prometedor para Washington: el antiamericanismo, como una de las fuerzas vitales que marcaban los movimientos en esa región, puede estar en declive.
Los acontecimientos se suceden a tal velocidad que, por el momento, es imposible vislumbrar ninguna estrategia o apostar por una salida. Pero, dentro de esa enorme confusión, se van tomando medidas que permiten sacar algunas primeras conclusiones. La primera, que Estados Unidos trata de acelerar los cambios políticos en los países del Golfo, los más receptivos a la influencia norteamericana y los de mayor valor estratégico, antes de que sean barridos por la oleada reformista. La represión en Bahréin cesó inmediatamente después de que Obama telefoneara el viernes por la noche al rey Hamad bin Isa el Jalifa. El consejero de Seguridad Nacional, Thomas Donilon, llamó un día después al príncipe heredero, Salman bin Hamad el Jalifa, para preparar una transición ordenada hacia la democracia. El jefe de las Fuerzas Armadas norteamericanas, almirante Mike Mullen, empezó ayer una visita a los países del Golfo, todos ellos estrechos socios militares, para analizar la situación.
En segundo lugar, después de la caída de Hosni Mubarak, todos los aliados de Estados Unidos en el mundo árabe han entendido que no pueden contar con Washington como último sostén para prologar regímenes fieles pero impopulares.
Además, Obama intenta mantener cierta distancia sobre el desarrollo de los hechos en los países que son históricos rivales para no dar excusas a deslegitimar los movimientos de protesta. Así ha sido en el caso de Irán y en el de Libia. En ambos países la Administración norteamericana no ha utilizado hasta ahora un lenguaje muy diferente al de Egipto. Si no se pidió abiertamente la renuncia de Mubarak, tampoco se ha pedido la de Gadafi.
La Casa Blanca ha llegado a la conclusión de que la ola de cambio es imparable y que sería un grave error oponerse, aunque eso suponga desconcertar a algunos aliados, especialmente Arabia Saudí, cuyo Gobierno se quejó por la actitud de Obama hacia Mubarak y se ha vuelto a quejar ahora, según The New York Times, por la postura adoptada en Washington con relación a Bahréin.

21 febrero 2011

DISCURSO DE GADAFI

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GADAFI AMENAZA CON LA GUERRA CIVIL....

Foto de un ciudadano libio, difundida por AP, de las protestas en Bengasi de los últimos días- AP


Más de 200 muertos tras una brutal represión de las protestas. -El régimen sofoca la revuelta con morteros y ametralladoras y paraliza la difusión de información

AGENCIAS / EL PAÍS - Trípoli - 21/02/2011
La brutal represión contra los manifestantes en Bengasi ha elevado la cifra de víctimas en las revueltas contra el régimen por encima de los 200 muertos. Ante esta perspectiva y los persistentes rumores sobre el futuro de Muamar el Gadafi, el hijo del dictador, Saif el Islam el Gadafi, ha comparecido en la televisión estatal para lanzar un errático discurso del que, a pesar de todos los quiebros y requiebros, se extrae un claro mensaje: el caos o nosotros. "Ríos de sangre" pueden correr por el país si no remite "la sedición", ha asegurado el joven Gadafi.
El hijo del dictador ha admitido excesos en la violenta represión gestión de las manifestaciones ("el Ejército no está acostumbrado a este tipo de situaciones"), ha asegurado que comprende que se están gestando muchos cambios en la región y ha mostrado su comprensión a los manifestantes que piden reformas ("llegarán nuevas leyes y un debate nacional sobre una nueva Constitución"). Parecía un arranque prometedor para los que esperaban un anuncio de calado, pero enseguida el viento ha comenzado a soplar en otra dirección. El joven Gadafi ha agitado el fantasma de una guerra civil y ha asegurado en tono amenazante que el Gobierno no piensa permitir ninguna rebelión. No ha dudado en culpar al mundo entero de "lo que está pasando en Libia": a los medios de comunicación internacionales, a los países árabes vecinos que conspiran contra Gadafi, a los islamistas, a los libios que residen en el extranjero... Todos ellos serán responsables de lo que pueda pasar si los manifestantes no bajan los brazos.
Bengasi y El Baida, las dos ciudades que se han convertido en el centro de las revueltas, han recibido una admonición muy clara, y Saif el Islam ha anunciado que "decenas de miles de libios" acuden hacia Trípoli para apuntalar el poder de Gadafi. "Tenemos dos opciones: o actuamos todos unidos para aprovechar esta oportunidad e introducir reformas, o nos hundimos en el caos", ha amenazado Saif el Islam, director de la Fundación Gadafi (una ONG de caridad) y considerado hasta ahora por muchos analistas occidentales como la mayor esperanza de apertura democrática del régimen. Para subrayar el tono admonitorio de su discurso ha mentado a Yugoslavia e Irak y ha repetido hasta la extenuación que "Libia no es como Egipto o Túnez", que cayeron porque tuvieron que hacerlo. Muamar el Gadafi se va a quedar y el Ejército está con él, ha insistido. ¿Las razones por las que el líder es indispensable? Tan dispares como la necesidad de una autoridad que gestione el negocio del petróleo, la composición tribal de su población, la posible vuelta del colonialismo... Saif el Islam ha tirado de todos los argumentos que se le han pasado por la cabeza para dejar bien clara una idea: su clan no tiene pensado dejar el poder, y más le vale a la población irse haciendo a la idea de ello. "Muamar Gadafi está en Tripoli y dirige la batalla. Y todos estamos con él y vamos a defender la unidad de Libia hasta el final", ha terminado su alocución.

Reacciones de imanes y diplomáticos
La matanza adquiere tales proporciones que 50 líderes religiosos libios hicieron ayer un llamamiento, difundido por Reuters, instando a las fuerzas de seguridad a que "paren de matar a seres humanos inocentes". "Porque lo prohíbe nuestro Creador y su Profeta (...)". El representante de Libia en la Liga Árabe, Abdel Moneim al Honi, presentó anoche su dimisión en protesta por "la represión de las manifestaciones", según informó el canal Al Yazira, en un primer gesto de disensión dentro del régimen.
Al Yazira también anuncia que las autoridades han detenido al destacado imán Al Sadeq al Gheryani tras hacer un llamamiento a la población para que se una a la revuelta. El presidente de la Unión Internacional de Teólogos Musulmanes,Yusuf al Qaradawi, ha llamado a los libios a sumarse a la oposición contra el "tirano". Al Qaradawi acaba de regresar a Egipto después de 30 años en el exilio.
Gadafi permanece en silencio e impone el cerrozajo mediático, pero Fayez Bo Juwary, destacado miembro de los Comités Revolucionarios, uno de los pilares del régimen, sí pudo hablar en público. Dejó clara la determinación: "No somos como los tunecinos ni como los egipcios; no empleamos balas de goma, ni bombas lacrimógenas y cañones de agua; solo utilizamos balas reales".
La Unión Europea ha urgido a las autoridades libias a detener inmediatamente el uso de la violencia y a escuchar las "legítimas demandas" del pueblo en favor de reformas. Según la cadena Al Yazira, el ministro de Exteriores británico, William Hague, ya habló horas antes con el hijo Saif al Islam el Gadafi para recomendarle que comenzaran un proceso de diálogo porque las acciones del Gobierno libio eran "inaceptables y que producirán una condena mundial".
Ante la mayor crisis que padece el régimen en sus 42 años de vigencia, la televisión libia sigue difundiendo imágenes de sus partidarios con retratos del líder y ensalzando sus virtudes. En el quinto día de protestas contra Gadafi trascendieron aún menos informaciones que en jornadas anteriores. En Libia no hay reporteros de prensa internacional, como sí hubo en Egipto o en Túnez, para cubrir unas revueltas que los medios de comunicación locales prácticamente ignoran.
Gran parte de la información sale del país por medio de las redes sociales, pero el viernes el régimen cortó el acceso a Twitter y a Facebook y, el sábado, a Internet, siguiendo el ejemplo de lo que hizo a principios de mes el presidente Hosni Mubarak en Egipto.
Algunas frases del discurso de Saif el Islam el Gadafi

"En lugar de llorar a los 80 muertos de estos últimos días, si el caos llega, lloraremos a centenares de miles de nuestros hermanos y estaremos obligados a huir de nuestro país"

"Tenemos dos opciones: o actuamos todos unidos para aprovechar esta oportunidad e introducir reformas, o nos hundimos en el caos."

"Esto va a ser peor que Yugoslavia y que Irak. Ya lo veréis."

"Vamos a luchar hasta el final. No vamos a dejar que se rían de nosotros ni Al Yazira ni Al Arabiya ni la BBC."

"Muamar Gadafi está en Trípoli y dirige la batalla. Y todos estamos con él y vamos a defender la unidad de Libia hasta que un solo hombre quede en pie."

"Estamos en un giro peligroso de la historia de nuestro país. Antes de que todo el mundo tome las armas y haya una guerra civil y una escisión en Libia hace falta un debate nacional, con el que Gadafi está de acuerdo, para pasar a una segunda república"

"El Ejército desempeñará un papel esencial para restaurar la seguridad, sea cual sea el precio a pagar. Se trata de la unidad de Libia"

"El enemigo exterior, con el uso de Facebook, se ha unido con la oposición interna para imitar lo que ocurre en los países árabes."

"Los medios de comunicación exageran el número de muertos."

"El Ejército no está acostumbrado a disolver a los manifestantes. Ha cundido el nerviosismo, y de allí los tiros."

"Los libios que están en el extranjero os dicen a vosotros que os levantéis, cuando ellos y sus hijos viven muy cómodamente en otros países... Luego serán los que vendrán aquí en aviones a gobernaros."

"Habrá nuevas leyes y un debate nacional sobre una nueva Constitución que se puede abrir a partir de mañana si estamos de acuerdo"
EL PAÍS

LA AVIACION LIBIA BOMBARDEA ALGUNOS BARRIOS DE TRÍPOLI PARA REPRIMIR LAS PROTESTAS.....

Un hombre carga con partes de un cadáver a las puertas de un hospital de Bengasi, la segunda ciudad libia. Según el recuento de la ONG Human Rights Watch, al menos 233 personas han fallecido en la represión de las protestas contra Gadafi.- AP

Las protestas se enconan y el régimen responde anunciando una "operación antiterrorista".- El Ejército emplea artillería pesada contra los manifestantes horas después de que el ministro de Justicia haya anunciado su dimisión por el "uso excesivo de la fuerza"
EL PAÍS / AGENCIAS
Madrid / Trípoli 21/02/2011

Las peores amenazas pronunciadas por el régimen libio contra los manifestantes se cumplen. El Gobierno ha decidido responder al aumento de las protestas llevando su furia represora todavía más lejos. Al tiempo que se anunciaba en la televisión una operación contra "los terroristas", el Ejército ha iniciado un duro ataque en algunos barrios de Trípoli, ciudad en la que hoy se habían extendido las protestas contra Muamar el Gadafi, el dictador que dirige el país desde hace 42 años. En las calles de la capital hay cadáveres tirados y se escuchan disparos de artillería pesada, según ha podido constatar Efe. Varios testigos han relatado la participación en los ataques de la aviación, que ha abierto fuego real contra la multitud. La comunidad internacional, con Naciones Unidas al frente, ha pedido el cese de la violencia en el mismo día en que varias empresas y países (EE UU, entre otros) han anunciado la evacuación del personal no esencial. El Ministerio de Exteriores español urge a abandonar el país y desaconseja todo viaje a la república árabe.

La ONU exige a Gadafi el cese "inmediato" de la violencia
Gadafi amenaza con la guerra civil
Gadafi, el tirano excéntrico
Un reformista candidato a suceder a Gadafi
Saif el-Islam se dirige a los libios por televisión- AP
Partidarios del régimen de Gadafi se manifestan hoy en Trípoli- REUTERS

"Lo que estamos presenciando hoy es inimaginable. Aviones y helicópteros militares están bombardeando un barrio tras otro", ha asegurado Adel Mohamed Saleh, un hombre que se declara activista anti-Gadafi. Según Saleh, contactado telefónicamente por Reuters, los bombardeos se suceden "cada 20 minutos" y están produciendo "muchísimos muertos" (al menos han fallecido ya 250 personas, según la cadena catarí Al Yazira). Soula al Balaazi, otro activista opositor contactado por Reuters, ha asegurado que la aviación ha bombardeado "algunas posiciones en Trípoli". Según testigos del grupo Feb17voices, un colectivo que está haciendo llamadas a ciudadanos libios y colgando los audios en la Red para dar testimonio de lo que está pasando, el caos afecta también a algunos hospitales, donde los hombres del régimen han atacado a los médicos.
Aunque la impermeabilidad informativa del régimen libio impide confirmar de manera independiente esas informaciones, el Comité libio para la Verdad y la Justicia, una ONG con base en Suiza, ha asegurado que tenía informes provenientes de Libia en el mismo sentido e Italia ha puesto sus bases aéreas en alerta máxima.
Dentro de la confusión que enmarca todo lo que está pasando en Libia, uno de los regímenes más herméticos del mundo árabe, dos cazas del Ejército libio han aterrizado esta tarde en la capital de Malta (a unos 350 kilómetros de Trípoli). El diario Times of Malta asegura que el aterrizaje de los dos Mirage monoplaza se ha producido después de que tomaran tierra, también en La Valletta, dos helicópteros civiles con siete personas a bordo que habían salido de Libia "sin autorización oficial" y aseguraban ser franceses (aunque sólo uno llevaba pasaporte). El Gobierno maltés ha señalado que los pilotos de los dos cazas son coroneles que han pedido asilo político. Han relatado que decidieron exiliarse tras recibir la orden de bombardear a los manifestantes. El Ministerio de Exteriores libio ha dicho que desconocía por qué dos aviones de sus Fuerzas Armadas estaban en La Valletta y ha aprovechado para desmentir los rumores que sitúan a Gadafi fuera de Libia. Horas antes, el ministro británico de Exteriores, William Hague, aseguraba tener informaciones de que el dictador libio podría abandonar el país rumbo a Venezuela.

Dimisión del ministro de Justicia
Mientras, la crisis social que vive Libia cala por momentos en el aparato político del cerrado régimen. El ministro de Justicia, Mustafá Abul Jalil, ha anunciado esta tarde su dimisión por su desacuerdo con la represión de los manifestantes. Aunque no se ha confirmado de manera oficial, el diario Quryna -que pertenece a un grupo mediático propiedad de Saif el Islam, uno de los hijos del dictador- ha sacado en su edición digital la noticia. Aseguran que sus periodistas se han puesto en contacto telefónico con el ministro de Justicia y que este les ha explicado su renuncia "para protestar por el uso excesivo de la fuerza", según recogen varias agencias de información.
No ha sido la única dimisión. El ministro de Estado responsable de Emigración ha anunciado en Boston (EE UU), donde se encuentra de viaje, que deja el cargo. Ali Errichi ha pedido además a Gadafi que abandone el poder y, en declaraciones a Al Yazira, ha solicitado a los diplomáticos libios que sigan su ejemplo y renuncien. Según la televisión catarí, un número indeterminado de personal consular libio ha secundado su propuesta. Los más estridentes han sido los miembros de la misión libia ante la ONU, quienes han anunciado mediante su portavoz que su lealtad está "con el pueblo libio y con nadie más" y han condenado "el genocidio que se ha puesto en marcha".
Las amenazas vertidas precisamente por Saif el Islam contra la población en un mensaje televisado, en el que advertía del riesgo de una guerra civil si continuaban las protestas, no han aplacado la ira de los manifestantes que reclaman reformas democráticas en el país árabe. La revuelta se ha enconado este lunes en Bengasi, la segunda ciudad del país, y se ha extendido a Trípoli, bastión hasta ahora de los partidarios de Gadafi.
Varias agencias informan de que algunos edificios gubernamentales de la capital libia han sido pasto de las llamas esta mañana y que las sedes de la televisión y la radio públicas han sido saqueadas y quemadas por una turbamulta enfurecida esta pasada madrugada. "La Casa del Pueblo (Parlamento) está en llamas; los bomberos tratan de apagar el fuego", ha explicado un testigo citado por Reuters. Al Yazira informa de que la sede central del Gobierno libio y el edificio que alberga el Ministerio de Justicia en Trípoli también han sido incendiados. Mientras, las fuerzas del orden se retiraban prácticamente de las calles de la capital, según relata Reuters, que asegura que una comisaría de un barrio del este de la ciudad ha sido asaltada y calcinada.
En Bengasi, las principales arterias de la ciudad están bajo control de los manifestantes según el relato de testigos locales citados por Reuters. Cuentan con el apoyo de algunos militares, según esas mismas fuentes. Un diplomático libio ha asegurado a Al Yazira que algunos "oficiales" han retirado su apoyo a Gadafi y se han puesto de parte del pueblo. Según la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), que agrupa a 164 organizaciones y tiene su base en París, esta situación se ha extendido a otras localidades menores. Testimonios procedentes de los disidentes de Bengasi aseguran que los manifestantes también han tomado tanques y grandes cantidades de armas y municiones del Ejército según reconoció a su modo el hijo de Gadafi en el discurso. "Los criminales circulan incluso a bordo de blindados", dijo.
Mientras la revuelta en las calles cobra vigor, las críticas contra la represión ejercida por el régimen van en aumento. Mohamed Bayou, que hasta hace un mes ejercía de portavoz del Gobierno, ha dicho que el empleo de la violencia para frenar la revuelta es una decisión equivocada. En un comunicado que pone de relieve las primeras divergencias dentro de la élite gobernante en Libia (previo a la dimisión del ministro de Justicia), Bayou ha reclamado a Saif al-Islam Gaddafi que abra un diálogo con la oposición. "Espero que cambie su discurso y reconozca la existencia de una oposición interna. Que abra un diálogo con ellos para lograr cambios en el sistema libio", ha explicado este ex responsable.

Centenares de muertos
Al discurso del hijo de Gadafi le siguieron anoche tiros y muestras de descontento en Trípoli. La cadena BBC cita testigos en Trípoli que relatan duros enfrentamientos esta madrugada entre manifestantes antiubernamentales y simpatizantes del dictador. Las organizaciones de derechos humanos Human Rights Watch y Amnistía Internacional están actuando de portavoz de lo que ocurre en el país, bajo un régimen dictatorial desde hace 42 años. HRW maneja la única cifra con cierta vitola de oficialidad: 233 muertos y un millar de heridos. Pero la cifra podría ser más alta. Fuentes de un hospital de Bengasi han asegurado a Reuters que, sólo en ese centro sanitario, son más de 300 los fallecidos y la FIDH ha dicho que la cifra de muertos se sitúa entre los 300 y los 400.
Una revuelta contra Gadafi parecía imposible hace unos días. Más aún que esta alcanzara Trípoli, el feudo absoluto del general. Sin embargo, se extiende la impresión de que los jóvenes han comenzado a perder el miedo al régimen y han salido a la calle. La llamada plaza Verde se ha convertido en el centro de las manifestaciones. Un millar de personas se ha reunido allí y han sido disueltas a base de gases lacrimógenos.
El levantamiento continúa sobre todo en el este del país, y Gadafi sigue reprimiéndolas con fuego de mortero y ametralladoras. Las primeras imágenes que salen del país, vídeos caseros grabados por los propios manifestantes, muestran grupos armados persiguiendo a la gente y hombres cayendo por las balas. Ayer el descontento estalló en Musratha, (340.000 habitantes), la tercera ciudad después de Trípoli y de Bengasi. También se contagió a una importante tribu, Werfella, en un país en el que Gadafi gobierna desde hace cuatro décadas gracias a sutiles alianzas tribales.
En las ciudades orientales Al Bayda, Darna y Ajdabiya, parte de las fuerzas de seguridad se han pasado al lado de los manifestantes. Los familiares de las víctimas mortales del miércoles y del jueves, pensaron que ellos también podían confraternizar con las fuerzas de seguridad. Su excesiva confianza propició la peor matanza que se ha producido en Bengasi, narra un vecino de la ciudad que pide no difundir su identidad. Tras el entierro colectivo, los familiares de los muertos acudieron, el viernes al caer la noche, a la sede central de la policía. "¡Nosotros y las fuerzas del orden somos el mismo pueblo!", gritaban.
Un oficial de las fuerzas de seguridad salió del edificio, recuerda el vecino, y les dijo que sí, que "eran el mismo pueblo". Invitó a entrar a los que estaban en primera fila y cerró las puertas. "Mataron a 23 hombres", asegura. "Los difuntos tienen heridas de bala en la cabeza y en el pecho".
Como sucedió en El Cairo, en la plaza Tahrir, en Bengasi hay un lugar de protesta permanente. Es la plaza situada ante los juzgados, al norte de la ciudad. Allí llegaron a concentrarse hasta 30.000 personas, según el vecino de citado, pese al temor de ser acribillados a balazos. Por la noche siempre permanece un retén.

18 febrero 2011

EL EX DICTADOR TUNECINO ZINE EL ABIDINE BEN ALI, EN COMA DESDE HACE DOS DÍAS.....

El ex presidente Ben Ali en una fotografía de 2009.
Afp
France Presse
Túnez
Actualizado jueves 17/02/2011 18:30 El ex dictador y su familia recibieron 1.300 millones de euros El ex dictador tunecino Ben ali, de 74 años, permanece en coma desde hace dos días en un hospital de la ciudad de Jedah en Arabia Saudí, según informaron fuentes saudíes.
Ben Ali viajó a la ciudad de Jeddah en el Mar Rojo después de ser expulsado por una revuelta popular en Túnez el día 14 de enero.
"Entró en coma hace dos días. Está en un hospital de Jedah", ha declarado una fuente cercana a la familia contactada por teléfono. "Tuvo un accidente accidente cerebrovascular. Está muy grave", ha añadido la misma fuente.
El gobierno interino tunecino, por su parte no ha querido "ni confirmar ni desmentir" los rumores sobre su hospitalización.

17 febrero 2011

LA PROTESTA ESTALLA EN LIBIA....


Ola de cambio en el mundo islámico -
 Estallido de protestas contra Gadafi
2.000 personas se manifiestan en Bengasi contra el régimen y por la liberación de los presos políticos - Los choques con la policía causan tres muertos y 38 heridos
IGNACIO CEMBRERO - Madrid - 17/02/2011
Los vientos de la revuelta árabe, que empezó en el vecino Túnez hace dos meses y se propagó al también vecino Egipto, han llegado aparentemente antes de tiempo a Libia, el país más hermético y próspero del norte de África.
La oposición libia denuncia seis muertes en una protesta contra el régimen de Gadafi
La chispa que provocó la revuelta fue la detención, por la policía de Fethi Tarbel, un abogado defensor de presos de conciencia libios al que se le reprocha "haber propagado el rumor de que la cárcel [de Abu Salim, donde se concentran los prisioneros políticos] ardía", según el rotativo Quryna de Bengasi, la segunda mayor ciudad libia.
Horas después, cientos de familiares de esos reos encarcelados en el siniestro penal, cerca de Trípoli, se echaron a la calle el miércoles por la noche en Bengasi. Reclamaban su liberación ante la sede de una comisaría de esa ciudad, la segunda del país (con más de un millón de habitantes, la sexta parte de la población libia).
Al final, cerca de 2.000 personas corearon eslóganes que iban más allá de exigir la liberación del letrado. "¡Bengasi, despierta, es el día que esperabas!" o "¡El pueblo derrotará a la corrupción!", gritaban. Es más, la protesta estaba programada para hoy y se adelantó. Bajo el nombre "Revuelta del 17 de febrero: Día de la Ira en Libia", un grupo de jóvenes convocó hace semanas la protesta en Facebook, donde ayer se contaban 9.600 seguidores. En Libia, las manifestaciones son rarísimas.
No está claro si Tarbel fue liberado -algunas fuentes locales señalan que sí lo fue-, pero manifestantes y policías se enfrentaron durante horas con un saldo provisional de tres muertos, según Al Yazira, y 38 heridos, según Abdelkarim Guebaili, director del hospital Al Jala de Bengasi, citado por el diario privado Quryna. El director del centro sanitario indicó que la mayoría de los heridos eran agentes. Los manifestantes supuestamente les agredieron con palos y cócteles molotov. Anoche se extendieron los disturbios a la ciudad de Beyida, al este de Bengasi, donde los manifestantes quemaron una comisaría.
Al descontento de los libios que tienen familiares detrás de los barrotes de Abu Salim se añade el de quienes perdieron allí a sus seres queridos. En 1996, 1.270 presos murieron allí en circunstancias confusas y las ONG internacionales de derechos humanos siguen pidiendo que se investigue lo que de verdad sucedió. Tras la protesta espontánea se produjo la contraofensiva. En Trípoli, Bengasi, Sirta y Sebha, cientos de libios salieron por las calles más céntricas con retratos del líder Muamar el Gadafi, al que declaraban su lealtad. "¡Sacrificamos nuestra sangre y nuestras almas por ti, nuestro líder!", gritaban los jóvenes. Y, de paso, arremetían contra la televisión vía satélite Al Yazira, a la que tachaban de "despreciable". Al Jamahiria, la televisión pública libia, difundió ayer por la tarde las imágenes de los fieles de Gadafi, pero ignoró por completo la protesta de Bengasi.
La protesta de ayer se ha cobrado varias víctimas colaterales. La primera fue el escritor libio Idris el Mesmari, que respondió por teléfono desde su casa a las preguntas de Al Yazira. Fue detenido y su mujer y su sobrino fueron golpeados durante su apresamiento, según señalan sus amigos en Facebook.
El bloguero libio Asheim Muhamed también habría sido detenido, junto con varias decenas de presuntos opositores al régimen en Bengasi. El objetivo sería desactivar de antemano la protesta prevista para hoy privándola de sus supuestos líderes.
Bengasi es la ciudad más rebelde de Libia. A principios de enero se produjeron también revueltas espontáneas protagonizadas por ciudadanos que reivindicaban viviendas sociales.
Con el mismo propósito de restar fuerza a la protesta fueron también liberados ayer 110 reos yihadistas en Abu Salim. Libia ha puesto en marcha un programa de reeducación y reinserción de los antiguos miembros del Grupo Islámico Combatiente Libio, vinculado a Al Qaeda. Con el grupo liberado ayer, el total de prisioneros excarcelados asciende a 360. Saif el Islam, el hijo predilecto de Gadafi, se encarga de la puesta en práctica de este programa con la ayuda del imán Ali Sallabi.
Mohamed Torniche, presidente de la Liga Libia de Derechos Humanos, negó ayer a la agencia France Presse que la excarcelación "tuviera alguna relación con cualquier otro asunto". "El plazo [de su puesta en libertad] estaba previsto desde hacía meses", añadió.
Entre los liberados hay tres exdirigentes de peso del grupo terrorista, incluido su jefe en Libia, Abdelhakim Belhaj; el responsable militar, Khaled Cherif, y el ideólogo, Sami Saadi.
Gadafi ha mostrado en varias ocasiones públicamente su desaprobación de la revolución en Túnez y su miedo al contagio. El 15 de enero, al día siguiente del derrocamiento del presidente tunecino Ben Ali, salió a defenderle y a principios de la semana pasada hizo otro tanto con el egipcio Hosni Mubarak. "Es un hombre pobre que ni siquiera tiene dinero para comprarse sus trajes", declaró.
Paralelamente, el líder libio se ha tomado la molestia de recibir a algunos supuestos activistas partidarios de la movilización de hoy, según el diario árabe As Sharq el Awsat. Les advirtió personalmente de la responsabilidad en la que incurrían si fomentaban el caos.

14 febrero 2011

LA SITUACION ACTUAL DE EGIPTO ES UN PROBLEMA PARA EEUU, DICE CHOMSKY....

Lo que ha sucedido en Túnez, Jordania, Yemen y Egipto, muestra un nivel de valentía y determinación al que es difícil encontrarle situaciones análogas.
Noam Chomsky / Boris Muñoz
El Librero / Cubadebate
13-2-2011 a las 20:54
Cuando entré ayer a las 10 y media de la mañana a la oficina de Noam Chomsky, le dije a su secretaria Bev Stohl: “Bev, Mubarak se va del gobierno”. Yo tenía 20 minutos para culminar, preguntándole sobre la situación del medio oriente, una larga entrevista sobre América Latina iniciada en octubre y de la cual esta conversación sería solo una posdata. Bev no sabía la noticia de la caída de Mubarak y aseguró que Chomsky tampoco.
“Hay muchos rumores”, afirmó Chomsky para no tomar totalmente en serio lo que oía. “Venía escuchando la radio de la BBC y repetían lo que había asegurado Mubarak anoche: se irá a su casa de veraneo, pero no dejará el poder”. Le dije que acababa de darse la noticia en el New York Times. Como buen objetivista, es de los que necesitan ver para creer. Y si lo dice el New York Times hay que darle crédito, aunque él mismo sea su mayor crítico. En cualquier caso, le planteé como escenario de la conversación la salida de Mubarak y sus efectos, en particular las posibilidades del avance democrático en el mundo árabe. Al terminar se despidió cruzando los dedos para señalar sus esperanzas por un futuro democrático.
Parte del mundo árabe está viviendo una epidemia de demanda de democracia. Ahora Mubarak ha dejado el poder. Implica su salida un cambio en el juego de poder de la región. Se habla de revolución y libertad, pero, ¿pueden la democracia y la independencia consolidarse? Como dijo un filósofo en estos días, “no podemos dar el futuro por descontado”. ¿Cuál es su esperanza personal?
Lo que ha venido pasando, incluyendo la salida de Mubarak, es espectacular y no puedo recordar nada parecido. Se le compara a estos eventos con lo que sucedió en 1989 en Europa del Este, pero no hay comparación. Por una razón. Allá hubo un Gorbachov que manejo la situación para que el sistema se mantuviera en pie. Y los poderes de Occidente lo ayudaron y apoyaron. En el caso de Europa del Este también las potencias occidentales apoyaron a los manifestantes, en el norte de África ningún poder de Occidente ha apoyado las protestas. Así que la única comparación posible es con Rumania, donde Ceaucescu, el más horrible de los dictadores, quien gozaba del cariño y protección de Estados Unidos y Gran Bretaña, que lo apoyaron casi hasta el final.
Lo que ha sucedido en Túnez, Jordania, Yemen y Egipto, muestra un nivel de valentía y determinación al que es difícil encontrarle situaciones análogas. En Túnez el sistema estaba relativamente bajo control de Francia, con espías franceses infiltrados por doquier. Egipto, en cambio, ha estado bajo control de Estados Unidos. De modo que su situación afecta directamente los intereses de Washington. Esto no es nada nuevo, por supuesto.
En los cincuenta, el presidente Eisenhower sostuvo reuniones secretas con su equipo para discutir lo que el llamó “la campaña de odio contra Estados Unidos”. El Consejo Nacional de Seguridad envió un memorándum secreto revisando la situación y en el que decía algo así: hay la percepción en el mundo árabe de que Estados Unidos apoya dictadores rudos y brutales y bloquea la democracia y el desarrollo. Eso lo hacemos porque queremos mantener el control de los recursos energéticos. El memo decía que la percepción era más o menos adecuada porque eso precisamente es lo que nosotros -es decir el gobierno de Estados Unidos- deberíamos estar haciendo.
El principio de esta lógica es que en tanto la población permanezca pasiva, intimidada y distraída, podemos hacer los que nos dé la gana. Y esa lógica prevalece justo hasta este momento. Así que por ejemplo, pensemos en la filtraciones de Wikileaks en las cuales el gobierno árabe aparece apoyando a Estados Unidos en relación con Irán. Bueno, investigando la prensa no pude encontrar -y creo que nadie más podrá hacerlo- una sola información de lo que piensa la opinión pública árabe.
Hay encuestas de opinión, hechas por prestigiosas compañías estadounidenses, como la que publicó hace muy poco The Brookings Institution en la que se muestra otra vez que el sentimiento de odio hacia Estados Unidos es extraordinario. Cerca de 10 por ciento de la población ve a Irán como una amenaza, pero entre 80 y 90 por ciento piensa que las mayores amenazas son Israel y Estados Unidos. Incluso, la mayoría de la población piensa que estarían mejor si Irán tuviera armas atómicas, pero eso no se reporta. Y la razón es un pronunciado y profundo desprecio de Estados Unidos e Israel por la democracia en el mundo árabe. En tanto la población esté bajo control y tengamos a un dictador de nuestro lado, hacemos lo que queremos. Eso es realmente sorprendente.
Por eso, la situación actual de Egipto y el mundo árabe, representa un problema. Lo que tradicionalmente ha sucedido en el punto en el que estaban las cosas antes de la salida de Mubarak es una estrategia rutinaria que ha pasado una y otra vez: Marcos en Filipinas, Duvalier en Haiti, Suharto en Indonesia. Es decir, llega un momento en el que ya no puedes apoyar a tu dictador favorito y entonces tienes que hacerlo a un lado, llamar a una transición “ordenada”, expresar tu amor por la democracia y tratar de restaurar el viejo status quo lo más rápido posible. Eso es lo que ha venido pasando en Egipto, aunque no sabemos si está funcionando o no.
Pero hay un evidente conflicto entre las masas de manifestantes que se quedaron en la calle pidiendo democracia ya y esa estrategia de restauración del control. Son aspiraciones contrapuestas. ¿Cuál es son las posibilidades de una democracia real?
Los poderes que vigilan ese proceso no quieren democracia real. Estados Unidos y Europa están aterrados con la democracia, porque la democracia puede llevar a la independencia. Se habla de islamismo radical, pero eso no tiene ningún sentido. Estados Unidos y Gran Bretaña, por ejemplo, han apoyado tradicionalmente al extremismo islámico en detrimento del nacionalismo secular. Arabia Saudita el estado islámico más extremo y fundamentalista, es su más cercano aliado, además también de ser el centro ideológico del terrorismo islámico. Sin embargo, es nuestro más estrecho aliado porque Obama les está vendiendo armas por 60 mil millones de dólares.
En Pakistán, que es la otra gran fuente de terrorismo islámico, Estados Unidos se ha comprometido por años con la islamización del país. La presidencia Ronald Reagan, a quien todos celebran ahora, coincidió con la dictadura de Mohamed Zia-ul-Haq -la peor en una serie de atroces regímenes- que estaba desarrollando armas nucleares. El gobierno se hizo el desentendido para seguir dándole apoyo a la islamización radical que establecía las madrazas, con fondos saudíes, donde no enseñaba nada pero se hacía que los estudiantes aprendieran de memoria el Corán y la yihad. Eso ha permitido que hace poco jóvenes abogados aplaudan y celebren a los asesinos de Salman Taseer, gobernador de la provincia de Punjab.
Esos son los mismos abogados -islamistas radicales- que se formaron en las madrazas de Reagan-Zia-ul-Haq. Las relaciones entre Israel y Estados Unidos, que se consolidaron en 1967, obedecen a un patrón semejante. ¿Qué pasaba ese año? Un conflicto esencial entre el islamismo radical, representado por Arabia Saudita, y el nacionalismo secular, bajo Gammal Abdel Nasser. Estados Unidos apoyó otra vez al islamismo radical destruyendo el nacionalismo radical. Eso contribuyo a establecer las relaciones actuales de Israel en la región. Así que el islamismo radical no es el problema. El problema de fondo se llama independencia. Por ejemplo, en América Latina, Estados Unidos libró una amarga guerra contra la iglesia católica. Otra vez el problema de fondo era el control. Por eso, yendo otra vez al mundo árabe, Estados Unidos y Europa están preocupados con la democracia. La única elección realmente libre fue la de Palestina, transparente y supervisada por todos los ángulos.
Como el resultado no favorecía los intereses tradicionales, Estados Unidos, con apoyo europeo, inmediatamente se volvió a castigar a los palestinos. Amamos la democracia, pero solo cuando está del lado que queremos. Es demasiado obvio. En Egipto y el resto del noráfrica, eso puede pasar, así que están tratando de bloquearla mediante maniobras para restablecer el statu quo. A eso llaman una transición ordenada. Y no es solo una cuestión de votos, sino de toda una estructura socio-económica.
Egipto ha atravesado un periodo neo-liberal con las consecuencias acostumbradas: empobrecimiento de la población con el crecimiento de sectores privilegiados de extrema abundancia, incluyendo la clase política, los altos grados del ejército y los sectores financieros y corporativos. Eso lo ves también en América Latina, porque ese es el modelo neoliberal. Aunque la población no esté sufriendo la pobreza de África Central o el interior de la India, su situación es muy mala. Pero los garantes del statu quo deben asegurarse de que ese orden se mantenga.
La táctica de estos días había sido hacer que la población se cansara y desistiera. La mayoría de los manifestantes son gente pobre que vive del día a día y necesita llevar comida a sus mesas. Pues se buscaba cansarlos, pues en algún momento el hambre y la necesidad los llevaría de vuelta adonde estaban, a su horrible normalidad. Sin embargo, ahora no está nada claro esta vez que esos poderes puedan mantener el control de la población. La estrategia que puede funcionar ahora es que el ejército egipcio trate de restablecer el orden con un apoyo mayoritario de la gente.

Entonces, ¿cuál es su esperanza personal?
-Que los manifestantes logren sus objetivos. Esto es que, después de unas elecciones fraudulentas con un congreso fraudulento -lo que en buena medida fue lo que encendió la protesta-, puedan llamar a elecciones libres y limpias, y que esas elecciones puedan reconducir a la sociedad egipcia en un camino de bienestar. Pero es un largo camino, como sabes.

En cuanto a Israel-Palestina, ¿cómo cambia el juego?
Estados Unidos tienen ya un plan en curso: apoyar lo que está dado. Hay un proceso de paz. Y eso significa que Estados Unidos está a cargo. Sabemos que Washington está desesperado por la paz, por supuesto y por eso está tratando de sentar juntos a dos partidos recalcitrantes: Benjamin Netanyahu y la derecha israelí, por un lado, y Mahmoud Abbas del lado palestino. Esa es supuestamente la situación.
Pero esto no tiene nada que ver con la realidad. La verdad es sencilla: hay un conflicto. Por un lado, están Israel y Estados Unidos y del otro lado Palestina y el resto del mundo. Si hubiese una verdadera negociación, estaría a cargo de alguien de no sé de donde que pudiera reclamar cierta neutralidad. Así, de un lado estarían Estados Unidos-Israel y del otro el mundo entero, con esas dos o tres excepciones. Teóricamente, eso es lo que reflejan las resoluciones del Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas desde 1976, cuando Estados Unidos vetó por primera vez la resolución sobre los dos estados, hasta esta fecha. Incluso la o­nU ha declarado ilegales los asentamientos, lo que es tan incontrovertiblemente cierto que hasta Israel lo ha aceptado hace décadas. Y, en resumen, no es que la o­nU sea un organismo meramente simbólico, sino que Estados Unidos ha provisto el apoyo económico, militar, diplomático e ideológico de las políticas que ejerce Israel en la región. Mientras eso sea así, no hay proceso de paz, sino un proceso de capitulación.
Ahora, trata de encontrar reportes sobre esto. No los encontrarás sino muy en los márgenes. El problema para Israel es que el nuevo gobierno de Egipto decida no jugar el histórico papel pasivo y opte por no colaborar con la charada que tiene montada Estados Unidos. Lo mismo con Jordania. Si tienes una democracia, quizá la gente decida no ser cómplice de las políticas que ha seguido su país. De hecho, es sorprendente aunque comprensible que el apoyo público más fuerte que obtuvo Mubarak fuese de Israel y Arabia Saudita, los aliados tradicionales que quieren mantener el orden de las cosas. El único líder mundial que, durante las últimas semanas, ha apoyado abiertamente la democracia en la región es Recep Tayipp Erdogan, primer ministro de Turquía, quien ha jugado un papel decente en todo esto.

(Fragmento de la primera parte de la entrevista realizada por Boris Muñoz y publicada por El Librero-Prodavinci.)

12 febrero 2011

EL EJERCITO EGIPCIO SE COMPROMETE A "TRASPASAR" PACIFICAMENTE EL PODER" A UNA ATORIDAD CIVIL...

Los militares lanzan un mensaje de tranquilidad a Israel al comprometerse a cumplir los tratados internacionales.- Las autoridades investigan a los colaboradores más estrechos del expresidente, que tienen prohibido abandonar el país.- La plaza de la Liberación va recuperando la normalidad al tiempo que crecen los rumores sobre el futuro del ya expresidente

ENRIC GONZÁLEZ / GEORGINA HIGUERAS / NURIA TESÓN
El Cairo 12/02/2011
La Plaza de la Liberación, epicentro de las protestas durante 18 días, recupera esta mañana la normalidad gracias al trabajo organizado de cientos de voluntarios- AP
Egipto vive su primer día sin Hosni Mubarak tras 18 días de protestas que han acabado con el régimen. El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas egipcias, al que el ex presidente Hosni Mubarak cedió ayer todos sus poderes , se ha comprometido mediante un comunicado, a "traspasar pacíficamente el poder, en el marco de un sistema democrático libre, a una autoridad civil".
El último día de Sadat. El presidente egipcio, Anwar Sadat, y el vicepresidente Hosni Mubarak, durante un desfile militar el 6 de octubre de 1981, minutos antes de que soldados, afines a los Hermanos Musulmanes, abrieran fuego contra la tribuna, matando a Sadat y hiriendo a Mubarak, que asumió el poder.- AP
Las tres décadas de Mubarak en el poder - El último día de Sadat Las tres décadas de Mubarak en el poder - La llegada al poder Las tres décadas de Mubarak en el poder - Apoyo de EE UU Las tres décadas de Mubarak en el poder - Encuentro en Washington Las tres décadas de Mubarak en el poder - Mubarak y Arafat Las tres décadas de Mubarak en el poder - Mubarak y George H. W. Bush .
Esté órgano también garantiza que cumplirá con "todos los acuerdos y tratados regionales e internacionales". En su comunicado, el cuarto que dan a conocer en las últimas 48 horas, los militares instan al actual ejecutivo y a los gobernadores del país a "llevar a cabo sus funciones hasta la formación de un nuevo gobierno". El Gobierno israelí, de mano de su primer ministro Benjamin Netanyahu, ya ha contestado a esta declaración de intenciones del Ejército egipcio y ha calificado de  noticia positiva" su compromiso de mantener los acuerdos de paz. "El tratado de paz entre Israel y Egipcio ha sido y es una gran contribución de ambos países", ha asegurado Netanyahu. Por su parte, el ministro de Finanzas israelí, Yuval Steinitz, ha asegurado en una entrevista entelevisiva que "la paz es el único interés para Israel, y también para Egipto. Estamos muy felices por el anuncio".
La nota del Ejército egipcio sienta las bases, en seis puntos, de las próximas actuaciones del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que "aspira al traspaso pacífico del poder, en el marco de un sistema democrático libre, a una autoridad civil elegida para gobernar el país y construir un estado democrático y libre", reza el cuarto punto del comunicado leído por el portavoz. Asimismo, reafirma el "compromiso de la República Arabe de Egipto con todos los acuerdos y tratados regionales e internacionales". Los militares también han señalado que los ministros permanecerán en el Gobierno en tanto no se nombre un nuevo Ejecutivo. Además, el Ejército ha hecho un llamamiento a la policía para que se mantengan fieles al lema de "servir al ciudadano".
Las autoridades han abierto una investigación contra los miembros más cercanos al expresidente Mubarak, que tienen además prohibido abandonar el país. Anas el Fekky, ministro de Información, está bajo arresto domiciliario y están bajo vigilancia el exprimer ministro Ahmed Nazif y exministro de Interior, Habib al-Adli.

Vuelta a la normalidad
La plaza de la Liberación, epicentro de las protestas, recupera poco a poco la normalidad, los militares han empezado a desmontar las barricadas y la gente se organiza para limpiar el lugar. El campamento y las tiendas de la zona central permanecerán en la plaza de manera simbólica. Existe una sensación de misión cumplida entre los egipcios, que sin embargo no descartan volver a las protestas si el nuevo Gobierno no cumple con sus promesas democráticas, como han expresado hoy los jóvenes activistas del movimiento del 25 de enero. En el Parlamento, otro de los lugares donde se ha acumulado la tensión en los últimos días, las barricadas ya han desaparecido. Los propios manifestantes junto al Ejército se han encargado de retirarlas esta mañana. El tráfico en toda la ciudad recupera el bullicio y el ruido habituales y el inicio del toque de queda se ha retrasado hasta las doce de la noche.
Marc Franco, embajador de la Unión Europea en El Cairo, se ha paseado esta mañana entre la gente que aún permanecía en la Plaza de Liberación. Era la primera vez que lo hacía, después de los 18 días que ha durado la revuelta: "Los jóvenes egipcios ya han conseguido el primer reto, conseguir que Hosni Mubarak dimitiera. Ahora les toca formar Gobierno y hacer reformas económicas", ha declarado el diplomático, que portaba una bandera en el bolsillo de la camisa.
La ola de cambio en el mundo árabe que empezó en Túnez se extiende ahora a Argelia, donde la manifestación de esta mañana, coartada por la presencia masiva de policías y que se preveía masiva, se ha saldado con decenas de heridos y detenidos tras los choques con la policía.
El país ha empezado a caminar hacia un futuro lleno de esperanzas. No puede esperar un camino fácil, pero el primer paso ha constituido un momento casi aéreo de orgullo y euforia. La algarabía se extendió durante todo el día de ayer como una fuerza imparable capaz de arrasar un régimen. Las voces se alzan con la convicción, esta vez, de haber puesto un pie en la Historia.
Los egipcios han demostrado en 18 jornadas extraordinarias que la unión entre las nuevas redes sociales y las viejas manifestaciones puede derribar cualquier muro. La libertad se ha abierto ante ellos dulce, enorme, casi inabarcable. Fueron pacientes, constantes y pacíficos ante los últimos zarpazos de la tiranía, y han triunfado: Hosni Mubarak,dictador durante 30 años, ha dimitido y huyó hacia su mansión de Sharm el Sheij, en el mar Rojo. Con el colofón de que Suiza congeló pocas horas después buena parte de su fortuna, estimada en varios miles demillones de euros.
"Mabruk, Mabruk!", felicitaba un soldado al borde de las lágrimas a un anciano con galabeya (túnica) y turbante que se abrazaba a él. A su alrededor todo era rojo, blanco y negro. Los colores de la bandera ondean por cualquier rincón, asoman por las ventanillas de los coches o decoran los rostros.
Desvanecimientos, ataques de nervios y torceduras han tomado el relevo a las heridas de bala y las pedradas. Egipto entero canta y baila. Los clásicos sirven para cualquier ocasión: "Nuestra canción habla del pueblo, de los pobres que no tienen nada pero lo pueden todo y luchan por su libertad, porque son fuertes y tienen convicciones y dignidad", gritaba Samer Maher mientras sus amigos bailaban con los brazos alzados chasqueando los dedos al compás de una canción de Said Darwish.
"Es el mejor día de mi vida". "Es lo que siempre quise para mis hijos"."Tengo 27 años y nunca pensé que podría elegir al próximo presidente.En unas elecciones libres, en democracia.... Este es solo el primerpaso, mañana estaremos otra vez en Tahrir". Todo el mundo tiene unahistoria que contar esta noche en la plaza Tahrir.
En los tanques, los soldados tratan de contenerse mientras de todas partes surgen espontáneos que les besan o cubren con banderas. En la entrada de un puesto de zumos un hombre insistía en invitar a un jugo de caña a dos militares de escaso mostacho a los que sacaba varias cabezas.
El Ejército ha asumido temporalmente el poder, con la promesa de una "transición pacífica" hacia "una sociedad democrática". El papel de los militares en la victoria que los egipcios celebran ha sido considerado fundamental por un pueblo que puso en ellos sus esperanzas, pero temió por un momento haberse confiado demasiado. Durante los primeros minutos los jóvenes soldados no se atrevieron a unirse a la celebración, pero el pueblo empujaba fuerte y no fueron capaces de mantener la serenidad mucho tiempo. Sin perder el control de la situación, manteniendo las identificaciones y los cacheos, los militares terminaron uniéndose a la fiesta.
Nueva etapa en OrienteLa caída del rais, celebrada por Estados Unidos y Europa, abre también una nueva etapa en Oriente Próximo. Mientras Israel y Arabia Saudí han expresado su inquietud por el cambio, los islamistas de Gaza, Irán y Líbano lo ven como una oportunidad. Tras las revoluciones de Túnez y Egipto, millones de ciudadanos árabes y norteafricanos han constatado que pueden elegir su propio destino.
Los grandes momentos históricos, y el de ayer lo fue sin duda, se resumen en pocas palabras. Como la breve declaración de Omar Suleimán, el vicepresidente que intentó heredar un régimen y fue engullido por los acontecimientos [Aquí puedes ver el vídeo]: "En las difíciles circunstancias que atraviesa el país, el presidente Hosni Mubarak ha decidido abandonar su cargo. Ha encargado al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que dirija los asuntos del Estado". Eso fue todo. Segundos después, como si 80 millones de egipcios hubieran estado escuchando el mensaje televisado, el país entero estalló en júbilo.
El tono desafiante que Mubarak y el propio Suleimán habían utilizado la víspera, la inmensa decepción y rabia que habían provocado en la multitud, han quedado lejos en un instante. Probablemente ambos sabían, cuando aparecieron en televisión el jueves por la noche, que el poder se les escurría de las manos. Mubarak habló esa noche con un amigo personal, el ministro israelí Benjamín Ben-Eliezer, y le confesó que había llegado el final de su era. "Solo aspiraba a marcharse con dignidad", comentó Ben-Eliezer. Ni eso consiguió. En el último momento, solo pudo huir en helicóptero de un palacio rodeado por manifestantes. Con el colofón habitual en estos casos: la congelación de su fortuna, estimada en muchos miles de millones de euros, por parte de los bancos suizos.

Presión del Ejército
Aún no se conoce bien el desarrollo de los momentos finales. Parece claro, en cualquier caso, que los mandos militares hicieron saber a Mubarak, en algún momento del jueves, que su resistencia ya era inútil. Los generales, sin embargo, no han querido empujar hasta la calle al que había sido su héroe y seguía siendo un amigo y un jefe respetado. Eso explicaría los confusos comunicados del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, el incomprensible discurso de Mubarak, mezcla de arrogancia, sentimentalismo y minucias constitucionales, y la confusión que dominó la jornada. "Hubo un pulso oculto entre el Ejército y el dúo Mubarak-Suleimán", explicó a la edición digital de Al Ahram el general Safwat el-Zayat, exdirigente de los servicios secretos egipcios.
Ante Egipto se abren enormes esperanzas. También grandes incógnitas. El nuevo máximo dirigente, el general Mohamed Tantaui, se dirigió anoche a la nación para decir que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas estudiaba la situación y sus próximas medidas, para homenajear a los jóvenes "mártires" de la revuelta y para rendir tributo a Hosni Mubarak por "sus sacrificios en tiempos de paz y de guerra". De Tantaui se esperaba una tutela temporal en la transición hacia la democracia. Eso era lo que había prometido en un anterior comunicado: conducir pacíficamente a los egipcios a una sociedad democrática. El Ejército ya había prometido levantar el estado de excepción cuando la gente desmontara el campamento de la plaza de la Liberación.
Sus primeras órdenes, no confirmadas oficialmente, han consistido en la destitución del Gobierno y en la disolución del Parlamento. En cualquier otra situación, esas decisiones serían interpretadas como el inicio de una dictadura de los espadones. En Egipto han puesto fin a un sistema tiránico, cruel y corrupto hasta la médula. El hecho de que el general Tantaui no mencionara siquiera a Suleimán se he interpretado como una ruptura seca con el poder caído. No ha habido el menor intento de simular alguna continuidad constitucional con el pasado.

Nueva generación de políticos
Conviene recordar, en cualquier caso, que Tantaui es amigo de Mubarak y le ha sido fiel hasta el final. Y que los generales de mayor rango, Tantaui y el resto de los miembros del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, han sido parte esencial de la dictadura y se beneficiaron de la corrupción. El Ejército se negó a disparar contra la multitud en los momentos más críticos de la revuelta y eso, además de acrecentar su prestigio entre la población, permitió que la caída del régimen no conllevara un baño de sangre. No existe indicio alguno, sin embargo, de que los generales sean fervientes demócratas, ni de que estén dispuestos a renunciar a su poder y privilegios. Cabe suponer más bien lo contrario. La evolución de Egipto hacia un sistema de libertad y justicia no ha hecho más que empezar.
La mayor potencia del mundo árabe dispone, al menos, de una nueva generación de políticos. No son los ancianos Mohamed el Baradei o Amr Musa, que desde el inicio de la revuelta se postularon como posibles futuros presidentes de un Egipto democrático, sino los 20 o 30 jóvenes profesionales que organizaron a través de Facebook y el correo electrónico una revolución inspirada en la de Túnez, pero de volumen y consecuencias mucho mayores. El líder de ese grupo, Wael Ghoneim, ejecutivo comercial de Google en la región, casado con una estadounidense e ideológicamente liberal, representa mejor que nadie tanto el rostro como el impulso de una generación egipcia que desea libertad política, económica, social y religiosa, en un sistema capaz de integrar con igual comodidad a los Hermanos Musulmanes, a los profesionales laicos y al Egipto profundo, rural y analfabeto.